El film obtuvo esa mención especial en la premiación de la "Semana de la Crítica", una de las principales secciones paralelas del festival. La Palma de Oro, máximo galardón de Cannes, se entregará junto a otros premios el próximo domingo.
Se trata de un drama social sobre los caseros de una quinta en Tucumán que se instalan en las habitaciones de sus patrones no bien éstos se ausentan. La acción se complica cuando los dueños se dan cuenta y comienzan a interactuar con el mundo de los peones, a quienes en realidad no necesariamente les interesa tener mayor contacto con ellos. Al final, es difícil saber quién tiene más poder, o quién es más feliz.
"La felicidad que genera lo material en ciertas clases sociales en Argentina, que busca afanosamente mantener cierta apariencia, termina generando infelicidad", comentó Ezequiel Radusky. "Yo siento que son más felices los peones que los patrones", arriesgó.
En Cannes, el día del estreno la sala acompañó con risas la proyección, aunque el director precisó que no era esa su intención inicial. "El humor surge de la misma seriedad de las situaciones -opinó Radusky- y eso al público le genera una especie de gracia".
El joven director adelantó que prepara un film sobre un campamento de adolescentes, donde a partir de un juego inocente emergen conflictos que expresan la violencia social entre los jóvenes.
| Agencia AFP |


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