10 de mayo 2018 - 00:00

Cannes: protestas contra Putin por cineasta detenido

Cannes - La alfombra roja de Cannes se convirtió ayer en escenario de una primera protesta, en este caso por la ausencia del cineasta ruso Kirill Serebrennikov, bajo arresto domiciliario y cuyo film "Leto" compite por la Palma de Oro. Los productores y actores de esta película sobre la leyenda del rock soviético Viktor Tsoi, desfilaron luciendo una chapa con la foto del director y pancartas con el nombre del "enfant terrible" del teatro ruso. El elenco las volvió a desplegar en la sala donde se proyectó la película a los invitados de la gala, que, de pie, aplaudieron enfáticamente. Un asiento destinado al cineasta permaneció vacío.

"Te quiero tanto, ojalá estuvieras con nosotros", declaró ante las cámaras la actriz Irina Starshenbaum, protagonista del largometraje, antes de subir la célebre escalinata, en un mensaje a Serebrennikov.

El Festival de Cannes se inauguró el martes con la película "Todos lo saben", con Javier Bardem, Penélope Cruz y Ricardo Darín. Ayer fue el turno de "Leto" y la egipcia "Yomeddine", ópera prima de A.B. Shawky. "Cannes siempre ha sido un lugar de libertad de creación y de presencia de artistas", dijo el delegado del Festival, Thierry Frémaux, al anunciar en abril la selección de "Leto", así como de "Three faces", del disidente iraní Jafar Panahi. Panahi tampoco puede salir de su país.

Serebrennikov, director artístico del Centro Gogol, un famoso centro de teatro contemporáneo de Moscú, fue detenido por la policía en pleno rodaje de "Leto" y el montaje tuvo que finalizarse en su casa.

Es la primera vez que el cineasta, de 48 años, compite por la Palma de Oro en Cannes, si bien ya había estado presente en 2016 por "El Discípulo", en la sección paralela Una Cierta Mirada. Las esperanzas de los organizadores de ver a Serebrennikov de nuevo en Francia se desvanecieron después de que un tribunal ruso prolongara su arresto domiciliario hasta el 19 de julio.

El cineasta está acusado de una supuesta malversación de fondos públicos, un caso que denuncia como "absurdo". Detenido en su casa a la espera de juicio, recibió el apoyo de muchas personalidades artísticas rusas y extranjeras.

Aunque Serebrennikov no se opone abiertamente al presidente Vladímir Putin, sí ha criticado repetidamente las presiones crecientes que las autoridades ejercen sobre la creación artística, en nombre de la defensa de valores conservadores.

Sus obras vanguardistas, que revolucionaron la escena teatral moscovita al abordar temas como la política, la religión y la sexualidad, han sido criticadas tanto por militantes ortodoxos como por las autoridades, que ejercieron sobre él una censura que recordó los tiempos de la Unión Soviética.

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