El sábado, cerca de dos mil personas se reunieron pacíficamente frente a la alcaldía para reclamar justicia por la muerte de Freddie Gray, quien falleció debido a sus heridas una semana después de ser arrestado el 12 de abril. Pero el clima se deterioró súbitamente cuando varias decenas de los manifestantes se dirigieron al estadio de béisbol Camden Yards, una hora antes del inicio de un partido entre Baltimore Orioles y Boston Red Sox. Imágenes filmadas por las cadenas de televisión locales desde helicópteros mostraron una multitud lanzando conos de seguridad, botellas de vidrio y tachos de basura contra policías, antes de romper vidrieras de locales y saquearlos.
Videos de la detención de Gray, grabados por transeúntes, muestran cómo la Policía puso de forma violenta contra el piso al joven, que gritaba de dolor, antes de subirlo a un furgón policial y llevárselo. Los responsables policiales también reconocieron que el cinturón de seguridad del joven no estaba abrochado dentro de la camioneta que lo trasladaba, que hizo tres paradas inexplicadas durante su camino hacia el puesto de policía. Cuando falleció, su columna vertebral estaba partida a la altura de las cervicales, según abogados de la familia. A la espera de que la Policía entregue los resultados de su investigación el 1 de mayo, seis policías fueron suspendidos por estos hechos. Esta muerte ocurrió tras una serie de muertes de afro-estadounidenses desarmados, en su mayoría a manos de policías blancos, que han provocado una ola de protestas en el país bajo acusaciones de racismo y reavivando el debate sobre el uso excesivo de la fuerza policial.
| Agencias AFP y ANSA |


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