bloqueo. Cientos de manifestantes realizaron una sentada en las vías de la estación de trenes de Girona.
Barcelona - Con carteles y al grito de "libertad", los independentistas catalanes cortaron ayer autopistas, rutas, y vías del tren en protesta por el encarcelamiento de sus líderes, en una jornada de huelga general con menos seguimiento que el esperado.
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Cientos de camiones y autos quedaron atrapados cerca de la frontera francesa, que fue cerrada por los manifestantes en un par de pasos menores; hubo decenas de cortes en rutas y los trenes se vieron seriamente afectados por la ocupación de las vías en las estaciones de Barcelona y de Girona.
Además, los manifestantes forzaron durante unas horas el cierre de la principal atracción turística de la ciudad, la basílica de la Sagrada Familia, en cuyas puertas colgaron una enorme pancarta con el mensaje "La represión no es una solución" en inglés.
En total, 150.000 pasajeros de trenes resultaron afectados, 10.000 de ellos de los de alta velocidad, informó la compañía ferroviaria Renfe.
En cambio, y a diferencia del paro general del 3 de octubre convocado en protesta por la represión policial del referéndum de independencia dos días antes, la mayoría de mercados, comercios y restaurantes de Barcelona abrieron sus puertas y las fábricas de la región funcionaron con normalidad.
Convocada por las asociaciones y un sindicato independentistas, la huelga buscaba paralizar la región que posee una quinta parte de la riqueza española en protesta por el encarcelamiento de varios dirigentes y la intervención de la autonomía catalana desde Madrid.
"Estamos muy indignados, muy enfadados en contra de lo que está haciendo el Gobierno español", dijo irritada Elisabet Nistal, de 33 años, en una manifestación en Barcelona.
Otras personas, en cambio, se mostraron enojadas con los manifestantes y hubo momentos de tensión con los piquetes.
En el Congreso de Madrid, el presidente Mariano Rajoy afirmó que "las cosas están funcionando bien" y se mostró esperanzado en que las elecciones convocadas para el 21 de diciembre sirvan "para abrir una nueva etapa política, que necesariamente debe ser una etapa de tranquilidad, normalidad, de convivencia".
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