28 de octubre 2010 - 00:00

Capital, laboratorio de la dispersión kirchnerista

Daniel Filmus, Diego Kravetz
Daniel Filmus, Diego Kravetz
Curioso, el distrito que proveyó a Néstor Kirchner quizá de la mayor parte de su gabinete nacional cuando asumió la presidencia en 2003 ya no tiene huellas de aquel esplendor, un ocaso que se profundizará tal vez más con la muerte del dirigente. Un distrito que le negó votos siempre y que él mismo descuidaba llamando a los porteños «capitalinos» y reprochándoles lo que consideraba errores políticos. La última consigna que lo hizo reparar en la Capital Federal fue la de ordenar que «junten todo» para las elecciones de 2011. Pero no tenía, ni dejó, intermediarios, como fue en su momento el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández, incontenible en el llanto ayer, a pesar de una distancia que hace más de un año lo mantuvo sin comunicación alguna con el ex presidente. Un ex funcionario, capitalino, que desde la banca en la Legislatura local le terminó sumando a su staff ex ministros también porteños como Gustavo Béliz, Roberto Feletti (hoy vice de Economía), Miguel Pesce y otros tantos.

Línea directa

Como referente más allegado, con línea directa y frecuente al teléfono de Kirchner, sin embargo, en la Ciudad de Buenos Aires reportaba el joven legislador Juan Cabandié, titular de un bloque surtido de poco peso, y lejos de ser un cacique en las tribus K. Al punto que hay varios bloques alineados en el filokirchnerismo en el Parlamento porteño que pronto comenzarán a buscar su destino en las urnas.

Ayer, todos los campamentos K de la Capital se unieron en la consigna «apoyo incondicional a Cristina», lo que no significa que ese ánimo de cooperación con el Gobierno los termine definiendo en una boleta compartida para las próximas elecciones. La unión perdurará tal vez lo que el luto y en cambio se preanuncia que la dispersión tendrá luz verde sin mediar contraorden. Allí está el PJ porteño, que conduce Juan Manuel Olmos y domina el sindicalista Víctor Santa María, más inclinado por reanimar a un Jorge Telerman enemistado histórico de aquel Fernández que ya no domina porción en la Ciudad, que a un Daniel Filmus, tal vez favorito de Cristina. En otra coincidencia, el titular de la bancada peronista en la Legislatura porteña, Diego Kravetz -un aliado ya que no está afiliado al PJ- ha comenzado un acercamiento a Telerman, pero ayer cada uno de los referentes de distintos sectores aseveraba que «ahora todo cambia».

Réplica

Lo que pueda deparar un realineamiento o cambio de planes no será muy diferente tal vez de lo que replicará en otros distritos. Como un laboratorio de ensayos, habrá que ver si la reestructuración del Frente para la Victoria, que comenzó a ensayarse desplazando a Kravetz del Partido para la Victoria y en su lugar coronar a Diana Conti, sigue los plazos establecidos.

«No hay armador», señalaban en el desconsuelo algunos que tributan con disciplina en el PJ Capital y sólo respondían hasta ayer a las órdenes de Kirchner.

Anoche se daban todos cita en la Plaza de Mayo, el PJ en forma oficial, otras porciones por grupo, como Cabildo Abierto (Guillermo Oliveri, entre otros), y hasta simpatizantes de una candidatura porteña de Carlos Tomada.

Por ahora, desde el PJ, Olmos llamó a «la unidad del peronismo porteño» para reafirmar el «acompañamiento desde lo humano, pero fundamentalmente desde lo político» a la presidente Cristina de Kirchner en «este doloroso momento que vivimos los argentinos».

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