Santiago - Diez militares condenados por violación de derechos humanos en Chile están recluidos en una cárcel especial bajo inmejorables condiciones, pero que ahora podría ser cerrada. Entre ellos está Manuel Contreras, director de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), la temida Policía política que operó en los años más duros de la dictadura, y quien acumula cientos de años de cárcel por sucesivas condenas. Los convictos viven en cinco cabañas en medio de áreas verdes y bien equipadas. El presidente Sebastián Piñera solicitó una serie de informes para estudiar la clausura del recinto. Su idea es trasladar a los reos a Punta Peuco, otra cárcel especial que alberga a 45 militares, pero que tiene un régimen de reclusión más estricto.
Agencias AFP y ANSA
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