22 de octubre 2009 - 00:00

Carrió entró en pelea por espías y acusó al Gobierno

Elisa Carrió
Elisa Carrió
El Gobierno y la oposición se embarcaron ayer en un nuevo enfrentamiento, ahora en torno al escándalo por las escuchas telefónicas que complica al Gobierno de Mauricio Macri.

Elisa Carrió salió a respaldar la presunción de los funcionarios porteños, que refutaron inmediatamente, desde el Gobierno nacional, Aníbal Fernández y hasta el sindicalista Hugo Moyano.

Carrió amparó a Macri en su hipótesis de ser víctima de una treta de la Policía Federal, o sea, del Gobierno kirchnerista, que le habría hecho aparecer un espía (el detenido Ciro James), que, según el macrismo, encubría su condición de agente de la Federal.

Carrió dijo que «el gran error de Macri de asignar a (Jorge) Palacios (como jefe de la Policía porteña) marca cómo quería formar la Policía, pero hay que escuchar las versiones. Quizás es una operación de inteligencia por parte de la Federal y Aníbal Fernández». Con esa premisa, la diputada electa apuntó al juez de la causa por el escándalo de las escuchas, Norberto Oyarbide: «Está a cargo de la investigación y él es la Federal. Hay que tener cuidado con la imparcialidad del juez». «Lo importante es que se sepa la verdad», concluyó Carrió.

Por su parte, el jefe de Gabinete nacional reprochó la hipótesis del Gobierno porteño y de Carrió.

Fernández reclamó que Macri«explicaciones» y calificó como «una estupidez rayana con la locura» vincular a la Policía Federal con el caso.

«Macri tendría que dar las explicaciones de por qué suceden estas cosas. La verdad que uno tenga que soportar una expresión de esta característica es casi un insulto o busca tratar de meter a la Policía Federal en un tema que lo tienen que resolver ellos», replicó Fernández ante la teoría de Macri y de Carrió sobre la posibilidad de una embestida del Gobierno a la administración porteña por el próximo debut de la Policía local.

«Nunca ha habido una cosa de esas características, de un nivel de cosa burda inexplicable, y ahora, como no saben cómo salir de semejante situación, lo mejor es abrazar a todo el mundo con el barro a ver si lo podemos meter en la bolsa», se quejó el jefe de Gabinete, quien insistió que «desde hace un año y pico que (el espía James) trabaja en el Ministerio de Educación. La Policía Federal no tiene absolutamente nada que ver», explicó con respecto a las imputaciones contra James, detenido en relación con la intervención ilegal de teléfonos.

Fernández remató con que «dónde se vio en una fuerza policial que un aspirante llame al jefe de la Policía varias veces», al recordar que la Justicia detectó varias llamadas entre James y el jefe de la Policía porteña, Osvaldo Chamorro, quien le dijo al juez que el detenido era un aspirante más a la fuerza que conduce desde que renunció Palacios a ese cargo.

Macri retrucó que es el Gobierno nacional el que debe dar explicaciones y que «en lugar de enojarse y decir groserías, sería bueno que Aníbal Fernández diga por qué un empleado suyo como Ciro James se puso a pinchar teléfonos». Ayer, el jefe de Gobierno salió por primera vez a hablar del tema (ver nota aparte).

Otro que participó de la contienda verbal fue el secretario general de la CGT, Hugo Moyano. El sindicalista calificó a Carrió de «inimputable políticamente» por los «disparates» que dice.

«No digo que estemos en la Argentina pasando por el mejor momento, pero no seamos tan extremistas de decir que está todo mal, como hacen estos señores de la oposición que hacen comentarios que no tienen sentido común», sostuvo el camionero ante los micrófonos radiales.

«Desde el punto de vista político es inimputable, porque dice cada disparate y cada gansada que ya no vale la pena escucharla, porque nadie le cree nadie, porque es un absurdo los planteos que hace».

Dejá tu comentario