19 de diciembre 2016 - 00:00

Casación apura una definición de la causa Nisman

Casación. Ana María Figueroa junto a Mariano Borinsky y Gustavo Hornos deberán votar por la reapertura o no de la denuncia.
Casación. Ana María Figueroa junto a Mariano Borinsky y Gustavo Hornos deberán votar por la reapertura o no de la denuncia.
A partir de las 10, se llevará a cabo la audiencia de rigor donde la Cámara Federal de Casación Penal comenzará a definir la reapertura de la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman por presunto encubrimiento de los responsables iraníes por el atentado a la AMIA. Los integrantes de la Sala I, Ana María Figueroa, Mariano Borinsky y Gustavo Hornos tendrán una función acotada: salvo las defensas no habrá expositores en la audiencia oral, concebida para que se argumente a favor y en contra de la apertura del expediente que, hasta ahora, cosechó duras negativas en todas las instancias judiciales en las que fue analizada por inexistencia de delito. Pero la cuestión continúa atravesada de intereses políticos cruzados y lo más factible es que -como adelantó Ámbito Financiero- no haya una definición concreta antes de que termine 2016, y deba esperarse para el fallo, cuanto menos hasta febrero del año próximo.

Ese escenario puede modificarse con un poco de pressing político, en una sala donde Figueroa ni se saluda con Borinsky y Hornos. Estos últimos, cuando termine la audiencia van a poder quedar en condiciones de emitir su voto, lo que trastocaría los 20 días hábiles con los que, por procedimiento, tiene Casación para tomar una definición. De esta forma, arrojarían la presión sobre Figueroa si es la única que resta para sumar su voto. En condiciones normales, los camaristas se suelen poner de acuerdo sobre cuánto tiempo demorará en salir un expediente de cada vocalía para redacción del fallo, e incluso acuerdan la fecha para darlo a conocer. En el actual estado de la Sala I nada de eso es posible debido al enfrentamiento que tuvieron sus integrantes, con la causa Nisman por delante, pero de fondo por la puja por las subrogancias de ese tribunal para 2017. El final es abierto más allá del cálculo legal de los plazos.

La audiencia que se desarrollará en el primer piso de los tribunales de Comodoro Py es muy probable que quede vacía. Sólo anunciaron su exposición las defensas del excanciller Héctor Timerman, la más activa en poner de relieve el contrasentido de que jueces que se excusaron de causas previas por el tema AMIA intervengan ahora. Y también la del diputado Andrés Larroque. La fiscalía que conduce Javier De Luca (de licencia) ya adelantó el escrito en el que demolió los argumentos de la DAIA como acusador privado para ir por la reapertura. La asociación que nuclea a la dirigencia política de la comunidad judía ingresará un escrito en el que argumentará una vez más por abrir el expediente a prueba antes de establecer si hubo o no delito, lo que tanto el juez Daniel Rafecas como la Sala I de la Cámara Federal desecharon en su momento, en dos oportunidades.

Todo este contexto diluye la expectativa sobre la audiencia en sí misma, pero resalta que la batalla se dará ahora por los tiempos de resolución del expediente. Todo apunta a la reapertura, al cambio de juez y al cambio de Sala de la Cámara.

Gabriel Morini

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