7 de diciembre 2016 - 00:00

Casación cruje por interna de subrogancias

Hornos y Borinsky en la mira de sus pares por intentar quedar en las suplencias. Causa Nisman seguirá su curso más allá del resultado. Cruces

Plenario. Con fecha firme para el 19 de diciembre en la causa Nisman, el plenario define autoridades y suplencias, aunque la Sala II podría definir si hace falta que jueces de Casación ordinaria intervengan en el caso.
Plenario. Con fecha firme para el 19 de diciembre en la causa Nisman, el plenario define autoridades y suplencias, aunque la Sala II podría definir si hace falta que jueces de Casación ordinaria intervengan en el caso.
Una batalla por el poder, puertas adentro de la Cámara Federal de Casación Penal, quedó en evidencia ante la convocatoria a plenario del cuerpo para definir sus autoridades para 2017 y la continuidad de las subrogancias de dos de los camaristas que la integran. Aunque el clima comenzó a recalentarse hace semanas con el trámite por la reapertura de la denuncia del fiscal Alberto Nisman, la verdadera puja es por la concentración del 50% de las causas que ingresan al tribunal. La audiencia convocada para el próximo 19, donde se dispondrá el reinicio de la investigación de ese expediente está fuera de peligro. Eso a excepción de que la Sala II de Casación defina que ninguno de los jueces podrá intervenir en las cuestiones vinculadas al tema AMIA por sus antecedentes de excusaciones y se inaugure nuevo capítulo del sainete. Todavía no está definido si el presidente podrá ser Juan Carlos Gemignani -que arrastra una delicada situación tras su orden de arrestar a una secretaria letrada-, o Liliana Catucci, quien le sigue en el orden de rotación previsto.

Hubo mensajes y llamados cruzados durante el fin de semana y ayer mismo para definir la fecha del plenario clave, que fue convocado por el presidente del tribunal, Alejandro Slokar. El malestar estaba dado por el juego desplegado por los camaristas Mariano Borinsky y Gustavo Hornos, quienes además, como reveló Ámbito Financiero, se sumergieron en una dura interna para permanecer en la Sala I para resolver en el derrotero de la denuncia de Nisman. Pero al interior del tribunal también leen que la lucha es por mantener las subrogancias en la Sala I, que como contó este diario era el telón de fondo en el máximo tribunal penal del país. La mayoría oficialista en el Consejo de la Magistratura envió un mensaje de apoyo a Hornos y a Borinsky votando por su continuidad de la suplencia en la Sala I que se suma a la titularidad que poseen en la Sala IV. De los 13 jueces que deben actuar sólo hay 9, por lo que la repartija de cargos asegura que los que suplanten las vacantes tengan el poder de decisión sobre la mitad de los casos que ingresan en las dos salas en las que estén a caballito. El Consejo no activó el tramo final del concurso para elevar a los cuatro candidatos, en un proceso que ya lleva 5 años. Sin embargo, envió su apoyo a Hornos y a Borinsky pese a que desde que la Ley de subrogancias K fue volteada por la Justicia, había un acuerdo tácito para que las Cámaras de todo el pais designaran sus reemplazos, lo que sería convalidado por el Consejo en señal de autonomía.

A esto se le suma que la Resolución N°1/2016 del mismo órgano le otorgó a las Cámaras de Casación Penal (ordinaria y federal) que "en tanto no medie la sanción de un nuevo régimen legal que establezca una solución contraria, ambas cámaras deberán resolver con autonomía las coberturas que se requieran, previo establecimiento de mecanismos objetivos para la designación de los subrogantes". Borinsky es el que más tiempo ocupó una subrogancia dado que lo hizo desde su ingreso al tribunal en 2011.

Esto no afectará el desarrollo de la causa Nisman, en tanto ya se fijó audiencia para el 19, con lo que los actuales integrantes, Hornos Borinsky y Ana María Figueroa, se aseguraron intervenir en el caso, aún si la cita se pospone para el año próximo. Ese criterio fue establecido en 2012 por la propia Cámara, de forma de no alterar la participación de los jueces en las causas. Por eso, en la reunión de ayer en la que se anunció el plenario nadie puso bajo sospecha que esa causa tuviera dificultades, sino que pusieron el ojo en otros expedientes que atiende la Sala: entre ellos varios por corrupción que involucran a exfuncionarios. El final del plenario es abierto y se definirá hoy. Incluso en lo que refiere a la presidencia, cuyo número puesto era Gemignani hasta el escándalo por la detención arbitraria de una empleada, según la Justicia, en la que sucesivos fallos no le dieron la razón al juez y pesa sobre él un pedido de indagatoria que espera el resultado que habrá hoy. Si Gemignani baja su postulación a último momento, la siguiente en la lista es Catucci, una de las más antiguas en el tribunal.

El caso Nisman sólo podrá alterarse si Angela Ledesma (única jueza habilitada de la Sala II) decide abrir el recurso de inhibitoria planteado por la defensa del excanciller Héctor Timerman, en relación a los obstáculos que tiene el resto de sus pares para actuar en causas vinculadas al atentado a la AMIA o donde exista relación o conexidad. La magistrada se reintegra hoy de una licencia y puede imprimirle más vértigo a la definición, dado que hay antecedentes que podrían habilitar una nueva discusión sobre qué jueces están habilitados, algo para lo que deberían convocarse magistrados de la Casación ordinaria.

Gabriel Morini

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