Europa entrando en una recesión, el crecimiento de los países emergentes frenándose y la economía norteamericana que continúa lamiéndose las heridas y creciendo, en el mejor de los casos, de manera anémica. Frente a esto, el Dow orilla los 13.000 puntos (el viernes cedió un 0,01%, a 12.982,95 puntos, con lo que gana un 0,26% en la semana y un 6,28% en lo que va del año), la tasa a 10 años oscila en torno al 2% (1,979% el viernes retrocediendo 3 puntos básicos en la semana, cediendo apenas un 0,41% en lo que va del año), el oro al borde de los u$s 1.800 por onza (quedó u$s 1.775,1 por onza ganando un 2,93% en la semana) y el petróleo casi en u$s 110 por barril (anotando siete sesiones seguidas en suba, cerró en u$s 109,77 ganando un 5,96% en la semana). En resumen, todo el mercado financiero subiendo, lo que suena algo inconsistente si nos atenemos a la distinta naturaleza de los activos financieros. La explicación, sin embargo, es simple: la economía real continúa sin absorber la fabulosa inyección de liquidez que dieron los principales bancos centrales del mundo para salir de la crisis 2008. Esto no sólo altera la evaluación del riesgo de los distintos activos financieros, sino también de cuestiones políticas como la crisis iraní, la griega, la italiana, etc. (teóricamente cuando la tasa de interés que uso para evaluar el valor hoy de los activos tiende a cero, el riesgo de los distintos activos tiende a igualarse, y si la tasa se vuelve negativa, la relación de riesgos puede invertirse). A todo esto, debemos sumar el creciente peso de las operaciones de corto plazo y la continua caída de los volúmenes negociados en todos los mercados. En particular si comparamos el volumen negociado en el NYSE a fines de la semana pasada con igual período de 2011, vemos una disminución de más del 20%, anotándose la última rueda como la tercera de menor interés en lo que va del año. Este mecanismo de reducción de los horizontes de inversión y del volumen transado sería la manera en que se está despejando el creciente riesgo sistémico. En algún momento la situación habrá de cambiar , mientras tanto el mercado continúa concentrándose cada vez más en menos manos, más profesionales (por eso hablamos de riesgo sistémico). Cuídese.
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