22 de julio 2010 - 00:00

Caso Videla: testigo identificó a un acusado

Con la declaración de otro testigo se inició ayer la octava jornada del juicio a los represores Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez y otros 29 acusados de cometer presuntos delitos de lesa humanidad durante la última dictadura militar. En esta sesión declaró Alberto José Caccopardo, pareja de María Eugenia «Ivonne» Irazusta, asesinada en el Departamento de Informaciones de la Policía D2, el 30 de abril de 1976.

Antes de comenzar su testimonio, Caccopardo reconoció a Carlos Adolfo Alsina por su participación en la UP1, donde fueron asesinados Raúl Augusto Bauducco «Paco» y José René Moukarzel «El Turco».

Posteriormente, y tras retirarse de la sala Menéndez y otros represores, Caccopardo recordó que él y su pareja fueron detenidos por personal policial uniformado el 26 de abril de 1976, y «luego nos trasladaron a dependencias de la D2, y al ingresar todo se transformó en un infierno trágico».

«Allí nos vendan los ojos, nos esposan y comienzan a golpearnos»
y precisó que en ese lugar (Miguel Ángel) «El Gato» Gómez «nos saludaba con la señal del nazismo y con un heil Hitler».

Caccopardo recordó que «Ivonne» «me había dicho que creía que la iban a largar porque no tenía ninguna imputación».

El día 30 de abril de 1976, María Eugenia Irazusta junto a Eduardo Daniel Bártoli y Víctor Hugo Ramón Chavarini fueron retirados de sus celdas y después «escuchamos algunas voces que entre risas decían parece que se quieren escapar», y escuchamos tiros.

«Después -relató Caccopardo- vienen algunos guardias y en forma burlona me decían: Ahí está el viudito, ahora te va a tocar a vos».

Traslado

Más adelante precisó que el 4 de mayo de 1976 lo trasladan a la Unidad Penitenciaria número 1 (UP1) y ahí «vimos que Hugo Vaca Narvaja (asesinado el 12 de agosto de 1976), había solicitado asistencia espiritual, y según nos contó, después vino el capellán del III Cuerpo, (Eduardo) Mackinnon, quien le dijo que debían morir en paz».

En otro momento relató que una vez en el penal «ingresó al pabellón donde estábamos alojados (Gustavo Adolfo) Alsina, y nos dejó verlo, porque entre nosotros estaba un detenido de apellido Onetti, que había sido soldado suyo durante la conscripción, y ahí nos dice que habían ganado la guerra y que nadie iba a salir vivo de la cárcel».

En estos procedimientos, que estaban a cargo de Enrique Pedro Mones Ruiz, el día, el 5 de julio de 1976, «nos sacan a todo el pabellón» al patio del penal, y «nos ordenan que nos formemos contra la pared y empiezan a golpearnos, y veo que una persona se cae y un militar le dice que se levante o lo mataba, y como no lo hacía porque estaba muy mal escucho un disparo y veo por una canaleta que estaba en el piso que corría sangre».

«Nosotros no sabíamos de quién se trataba, pero cuando volvimos al pabellón, vimos que faltaba (Raúl Augusto) Bauducco, pero no pude ver quién fue el que disparó, después supimos, por otros testigos, que era el cabo (Miguel Ángel) Pérez» el que lo había hecho».


También relató que en la noche del 14 de julio de 1976, «escuchamos que estaban clavando» las estacas, donde fue atado José René Moukarzel desnudo.

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