El futuro financiero argentino se definirá el próximo 12 de junio, y todos los segmentos de la plaza local actuaron en consecuencia. Las operaciones se mantendrán amesetadas hasta que la Corte Suprema de los Estados Unidos defina si acepta tratar el primer round judicial contra los buitres o si solicita la opinión del fiscal general del Gobierno de Barack Obama.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El Palacio de Hacienda apuesta a este último escenario, que dilataría la decisión de la Corte al menos hasta noviembre o diciembre. La respuesta del "solicitor general" norteamericano es otro foco de esperanza para la cartera económica, ya que, en los últimos ocho meses, se zanjaron los tres puntos de discordia en la relación bilateral con la primer economía del mundo: los incumplimientos de las sentencias del CIADI, la manipulación de las estadísticas y la deuda con el Club de París.
El peor de los desenlaces es que el tribunal rechace analizar el caso y levante la medida de no innovar, dejando a la Argentina al borde del default. Es por eso que no sorprende que los inversores se muestren reticentes a adquirir posiciones en bonos bajo legislación extranjera. Ayer, estos activos registraron negocios irrisorios. La excepción fue el Global 2017, que perdió el 1,01 por ciento luego de pagar intereses semestrales.
El deterioro del tipo de cambio implícito aún no encuentra un piso, arrastrando con él a todas las series dolarizadas. Hubo caídas del 0,72 por ciento para el Bonar X y del 0,34 por ciento para el Boden 2015, al tiempo que el Bonar 2024 rompió con la tendencia y anotó un ascenso del 0,52 por ciento. Entre los papeles con menos liquidez, el Bonar 2018 perdió el 1,35 por ciento y el Discount lo hizo en un 0,81 por ciento. Junio comenzó con mala nota para los cupones atados al crecimiento de la economía. El derivado en pesos, que había convalidado un repunte cercano al 52 por ciento en mayo, inició el mes con una marcada toma de utilidades. Cerró con un derrumbe del 3,42 por ciento, en una jornada donde las especies en moneda extranjera no arrojaron resultado representativos.
Por su parte, las acciones líderes de la Bolsa de Buenos Aires sufrieron otra merma del 0,44 por ciento hasta las 7.678,23 unidades. Con discretos $ 123,8 millones operados, los rojos más importantes llegaron desde el lado de Petrobras Brasil (-3,39%), BBVA Banco Francés (-2,46%) y Aluar (-2,41%).
Por el contrario, las únicas empresas que finalizaron en terreno positivo fueron YPF (+2,59%), Ede-nor (+0,37%) y Petro-bras Argentina (+0,32%). El descubrimiento de un yacimiento no convencional en Mendoza también propulsó un 1,74 por ciento a los ADR de la petrolera estatal, que superaron nuevamente la barrera de los u$s 30 en Wall Street.
El puntapié inicial en el mercado de cambios siguió la tónica del mes anterior: partidas de exportación por u$s 150 diarios, una demanda acotada por las restricciones al pago de importaciones y un dólar que ajustó medio centavo, a $ 8,10, en bancos y casas de cambio de la City porteña. Asimismo, la mesa de dinero del Banco Central se alzó con 120 millones de dólares en los últimos instantes de la sesión. "El tipo de cambio es un precio más de la economía. Si todos los precios suben, el tipo de cambio nominal también aumentará, tanto en su versión oficial como paralela", estimó en un informe la consultora Economía y Regiones.
Las operatorias utilizadas para conseguir divisas a través de la Bolsa padecieron su tercer desplome consecutivo. El contado con liquidación para fugar capitales perdió once centavos a $ 10,77, mientras que el denominado dólar "MEP" o "Bolsa" lo hizo en ocho unidades a $ 10,89.
El billete paralelo, en tanto, operó sin cambios en $ 11,40. El viernes ya había descendido con fuerza debido a una menor demanda de clientes minoristas y la baja en la cotización del tipo de cambio implícito.
Dejá tu comentario