El presidente de EE.UU., Barack Obama, reiteró ayer que su Gobierno preferirá retirarse de las negociaciones nucleares con Irán antes de firmar un "mal acuerdo", en caso de que la República Islámica no permita un mecanismo de verificación "serio y riguroso" de sus instalaciones. "El objetivo no es apoyarnos en la confianza, sino construir un mecanismo verificable", afirmó. Las conversaciones, que entraron en la fase decisiva, se extenderán hasta el 7 de julio, luego de que ayer venciera el plazo para sellar un acuerdo.
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