6 de julio 2009 - 00:00

Cayeron piedras.

Cayeron piedras.
El granizo fue un actor inesperado dentro de la final, que obligó a frenar el partido durante poco menos de media hora, a los 18 minutos de juego. Finalmente, la lluvia paró y el juego pudo desarrollarse con normalidad hasta el final, para que Vélez se corone campeón del Clausura.

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