Central planchó al dólar, pero cayeron bonos

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Los bonos tuvieron una fuerte toma de ganancias. Todos fueron vendedores, y la caída de negocios llegó hasta el 3,44% como ocurrió con el Bocon Pro 12. El monto de negocios fue nuevamente alto, al llegar a $ 560 millones en el Mercado Abierto Electrónico (MAE).
Algunos bonos tuvieron mucha actividad porque los usaron para hacer operaciones de «contado con liquidación» para evadir divisas.
Por eso, los mercados oficiales reflejaron sólo una parte del movimiento. Si se mira la plaza cambiaria, los negocios fueron escasos. El Forex-MAE negoció la cuarta parte del día anterior, apenas u$s 66 millones.
En cambio, floreció la plaza marginal, donde el dólar «contado con liqui», como se lo llama en la jerga, subió a $ 3,63. Los «arbolitos» desaparecieron y era difícil conseguir dólares en el «blue», a pesar de que había gente dispuesta a pagarlo hasta a $ 3,56.
En las casas de cambio, la divisa siguió a $ 3,51, muy demandada por el público. El MEC, el mercado de los corredores de cambio que abastece a parte del mercado minorista, operó u$s 139 millones.
Mercado chato
En el Forex-MAE, donde los compradores desaparecieron por sugerencias oficiales, el dólar abrió a $ 3,4840, con el Central como vendedor. Después subió a $ 3,4880 cuando la autoridad monetaria compró lo que vendió. El mercado siguió chato en ese precio, pero a minutos del final bajó a $ 3,4840 y quedó vendedor para hoy. No llamaría la atención si hoy cae a $ 3,50 para la venta en las casas de cambio.
La entidad que preside Martín Redrado terminó el día con saldo neutral. Las reservas quedaron en u$s 47.027 millones.
En el mercado de bonos, el MAE operó $ 560 millones. La mitad de esas operaciones se repartió entre el Boden 2012, el Discount en pesos y el Boden 2014. Los tres títulos tuvieron caídas.
Pérdidas
El Discount en pesos perdió un 1,20% y negoció por primera vez en mucho tiempo más de $ 100 millones. El Boden 2012 en dólares operó $ 115 millones y perdió un 0,16%, y el Boden 2014 en pesos cedió un 2,20%.
El cupón PBI fue el que mejor comportamiento tuvo. Quedó igual, con un volumen interesante de negocios.
Los bonos están muy ofrecidos, porque las mediciones del INDEC generan irritación en los inversores. El Gobierno no se da cuenta de que está empujando a los inversores y a los ahorristas a comprar dólares porque no ha dejado opciones para invertir.
Con las tasas en baja y los bonos desprestigiados, no hay mucho para elegir. El error es creer que si la gente no puede ahorrar porque la renta es baja, va a consumir. Pero el consumo es un gesto de confianza al futuro. Si los bonos suben, crecerían los ahorros y habría más interesados en tenerlos en su cartera. Si el ahorrista logra ganancias, gana en confianza y empieza el consumo.
En Estados Unidos, por caso, si bien son importantes las medidas de Obama para auxiliar la economía, tiene más trascendencia la aparición de inversores que están comprando acciones de petroleras y siderúrgicas en Wall Street porque ven que sus precios resisten a determinado nivel. Cuando comiencen a subir las acciones, subirán los ahorros y aparecerá el consumo.

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