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CGT-Caló busca resurgir con Ganancias
Para el miércoles próximo, aunque sin confirmación todavía, está previsto un encuentro del Consejo Directivo de la organización gremial en la sede del sindicato de taxistas. En las últimas semanas fueron en vano los esfuerzos por anticipar un encuentro de la cúpula de la central, incluso para pronunciarse en contra de los fondos buitre, una señal que hubiese agradado al Gobierno y que no les hubiera generado costos a Caló y a sus colegas.
De hecho, varios dirigentes habían conversado en las últimas semanas con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, sobre la posibilidad de dar a conocer un comunicado oficial con la postura de la CGT en contra del fallo estadounidense que les dio la razón a los fondos especulativos que adquirieron bonos de la deuda argentina.
El funcionario les dijo que la Casa Rosada hubiese visto con satisfacción ese escrito, pero les hizo saber que todo dependería de la propia capacidad de los dirigentes por alcanzar un consenso, y que el Gobierno no haría un esfuerzo adicional por congregarlos bajo esa consigna. A falta de una estrategia política consistente de parte de Caló, la idea quedó en la nada. Apenas la cartera laboral dio a conocer esta semana un documento emitido por la Oficina de Violencia Laboral del ministerio, y con la adhesión de "más de 90 sindicatos" que la integran, para repudiar "el fallo a favor de los fondos buitre".
Mientras tanto, y a pesar de que la atención pública gira casi exclusivamente en torno del Mundial de fútbol de Brasil -también la de algunos gremialistas que viajaron al país vecino para disfrutar de los partidos más de cerca- hubo sindicatos y centrales que se las apañaron para no ceder protagonismo.
Fueron los casos de la CGT opositora, de Hugo Moyano, y de la versión "Azul y Blanca", de Luis Barrionuevo, que ocuparon centimetraje en los medios, a caballo del anuncio de una huelga nacional para después del Mundial, con eje en Ganancias. Hasta el sindicato Asociación Bancaria, supuestamente cercano al Ejecutivo, realizó el martes un paro nacional del sector para protestar, en esencia, contra la vigencia de ese gravamen sin haber sido modificado todavía. Según Sergio Palazzo, jefe del sindicato, la falta de adecuación de Ganancias neutralizó el medio aguinaldo en los salarios de sus representados.
En la misma senda se encuentran buena parte de los gremios del transporte, con el auspicio nuevamente de Moyano. Además de los sindicatos que le reportan de manera directa al camionero, en una eventual protesta contra el impuesto estarán los maquinistas de trenes de La Fraternidad y los colectiveros de la UTA, que en lo formal integran la CGT de Caló, pero que ya habían participado en el paro nacional de abril pasado lanzado por las centrales opositoras.
Puertas adentro de la central mayoritaria son varios los dirigentes que le endilgan al jefe metalúrgico por la inmovilidad de la estructura. Y si bien ninguno le reclama romper con el Gobierno, en numerosas ocasiones le transmitieron la necesidad de endurecer al menos el discurso para poner en alerta a los funcionarios. Son los casos del "gordo" Carlos West Ocampo (Sanidad) y de Gerardo Martínez (albañiles, UOCRA), entre otros.
La respuesta de Caló y de otros sindicalistas con alineamiento automático al Ejecutivo, como el taxista Omar Viviani, es que ponerse a la cabeza del reclamo por Ganancias terminará por w: saben que el Gobierno no tiene en sus planes modificar por ahora ese gravamen y creen que será contraproducente protestar para no obtener nada a cambio.
La reunión prevista para el miércoles que viene servirá al menos para blanquear las diferencias de estrategia en la interna de la CGT oficialista. Para entonces el Mundial ya habrá sido cuestión del pasado.


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