4 de julio 2012 - 10:41

CGT: conciliación inviable hoy entre sectores rivales

Delegados de Moyano y de los «gordos» se reunirán a las 12 en Trabajo

Hugo Moyano
Hugo Moyano
Los sectores enfrentados de la CGT cumplirán hoy con la formalidad y no mucho más. Los aliados de Moyano y los representantes de los «gordos» de los grandes gremios de servicios irán a la audiencia convocada para las 12 por el Ministerio de Trabajo para intentar un acuerdo que anoche sonaba casi imposible: el de participar juntos de un Congreso de renovación de autoridades de la central obrera.

Moyano ordenó anoche a sus voceros concurrir a la cita con una postura de máxima: darán garantías a los «gordos» y a la oposición en general para su participación en el congreso del 12 de julio, en Ferro, pero no aceptarán modificar el cronograma electoral. Los rivales del camionero, en cambio, plantearán la necesidad de reiniciar el trámite con exhibición de padrones y conformación de comisiones, lo que necesariamente obligaría a suspender la convocatoria de la semana que viene.

En este escenario, el actual líder de la CGT parece resuelto a hacerse reelegir el 12 al frente de una central sindical que, de acuerdo con todos los pronósticos, terminará por ser declarada inválida por la cartera laboral. El eje de esa decisión -y que derivó en la audiencia de conciliación de hoy- es una impugnación que presentaron los «gordos» Armando Cavalieri (Comercio), Carlos West Ocampo (Sanidad) y Julio Ieraci (Luz y Fuerza, portavoz de Oscar Lescano) junto con el mecánico Ricardo Pignanelli (SMATA) contra el mecanismo que puso en marcha el proceso electoral en la CGT.

Ese sector alegó que la reunión de consejo directivo que estableció los pasos que desembocarían en el Congreso del 12 de julio se llevó a cabo sin el quórum necesario. Y que todos los pasos posteriores, por lo tanto, carecen de validez.

En un contexto de enfrentamiento abierto entre Moyano y el Gobierno se da por hecho que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, terminará por resolver en contra del camionero. Pero eso sucederá recién después de terminada la audiencia de hoy. Por el lado de Moyano irán los sindicalistas Omar Plaini (canillitas) y Julio Piumato (judiciales) junto con el abogado Gustavo Ciampa. Llamó la atención que no fuese convocado Héctor Recalde, jefe del equipo de abogados de la CGT y hombre de absoluta confianza de Moyano desde la década del 90, más allá de que Ciampa integra el mismo estudio jurídico.

Por los «gordos» fueron designados los abogados Alberto Tomassone (asesor de Cavalieri) y Federico West Ocampo (letrado y sobrino del jefe de Sanidad). La postura de ese sector contó con el respaldo de otros grupos enfrentados con Moyano, como los «independientes» Gerardo Martínez (albañiles, UOCRA), Andrés Rodríguez (estatales de UPCN) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y varios exaliados del camionero.

La única instrucción que dio ayer Moyano fue la de brindarles a sus rivales «las máximas garantías» para habilitar su participación en el congreso de Ferro. Incluso, integrar las comisiones armadas para sesionar ese día en el microestadio del club de Caballito. Pero Moyano, a pesar del consejo de algunos de sus colaboradores más estrechos, descartó generar las condiciones para un acuerdo que hubiese permitido confluir en una conducción única de la CGT.

Es que los «gordos» y los «independientes», que aseguran contar con la mayoría de los congresales de la CGT -algo que se incrementó en el último tiempo, en particular luego del acto que encabezó Moyano la semana pasada en la Plaza de Mayo-, no aceptarán jugar en el terreno organizado por el camionero basados en la confianza de una resolución favorable a su impugnación por parte de la cartera laboral.

De ahí que de uno y otro sector se anticipara anoche que la audiencia de hoy estaría destinada al fracaso. Consagrado ese resultado, Moyano hará bajo sus reglas el congreso de la semana que viene, y Tomada se verá en la obligación de resolver sobre la cuestión de fondo planteada por los «gordos». Al menos, la audiencia de hoy le permitirá al Gobierno contar con el argumento de que intentó una conciliación.

Como respuesta, la oposición convocará a su propio congreso y recién en esa instancia deberá resolver sus contradicciones: o elegir al metalúrgico Antonio Caló, en contra de la posición de Luis Barrionuevo, o conformar un triunvirato como pretende el gastronómico.

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