4 de mayo 2012 - 00:00

CGT: “gordos” piden mediación de Tomada para algún pacto

Antonio Caló
Antonio Caló
La oposición a Hugo Moyano buscará la mediación del Gobierno en la disputa por la jefatura de la CGT. Los «gordos» y los «independientes», dos grupos que objetan la reelección del camionero, resolverán el lunes la impugnación de los últimos pasos administrativos de Moyano con el propósito de forzar la intervención del Ministerio de Trabajo. De este modo, confiaron en ambos sectores, intentarán allanarle el camino al metalúrgico Antonio Caló para su proyecto de ser electo secretario general de la central obrera.

La estrategia fue evaluada ayer en una reunión en el sindicato de Luz y Fuerza, que lidera Oscar Lescano. Junto al dirigente de los «gordos» estuvieron otros representantes de ese sector, como Armando Cavalieri (Comercio) y Carlos West Ocampo (Sanidad), así como los «independientes» Andrés Rodríguez (estatales de UPCN) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias). También participaron el jefe del gremio de los mecánicos automotrices (SMATA), Ricardo Pignanelli, y Luis Barrionuevo, de los gastronómicos (Uthgra).

El encuentro fue preparatorio de otro que se llevará a cabo este lunes en el mismo gremio, a partir de las 17, pero en el que los organizadores esperan llevar líderes de medio centenar de sindicatos con una representatividad -estimada por los grupos opositores- de unos 1.300 congresales sobre un total de 2.000 que participarán en el Congreso de la CGT del 12 de julio próximo.

Las hipótesis que manejan los «gordos» e «independientes» pasan por dos ejes: o la intervención del ministro Carlos Tomada obliga a Moyano a sentarse con ellos en una mesa de negociación para acordar los términos del Congreso de la CGT, o bien realizan un cónclave paralelo para consagrar su propia conducción, ajena a los pasos del camionero. En el primer escenario el candidato de consenso para la oposición todavía es Caló, que ayer confirmó sus aspiraciones. En un contexto de doble congreso se prevé una renuncia del metalúrgico a su postulación.

La base de la impugnación que será analizada el lunes es la convocatoria al Consejo Directivo que encabezó Moyano la semana pasada. Los «gordos» e «independientes» alegan que el camionero consiguió el quórum de manera irregular. Es que el órgano ejecutivo requiere de la mitad más uno de sus miembros presentes para sesionar. Mientras la conducción de la CGT aseguró haber conseguido la presencia de al menos 21 dirigentes sobre un total de 35, en la oposición dijeron que el número fue falseado para habilitar el llamado al Comité Central Confederal del 23 de mayo, y al Congreso de julio en el microestadio de Ferro.

Ayer cada sector avanzó en su estrategia. Además de la reunión de los opositores, Moyano encabezó una cena en Esteban Echeverría con sus aliados. Desde ese sector contaron la presencia de 90 dirigentes.

Por su lado, Caló ratificó que buscará ser electo en julio al frente de la CGT, y como novedad aseguró que se presentará incluso si Moyano se mantiene firme en su idea de pelear por un tercer mandato. Semanas atrás había afirmado que su postulación dependía de que hubiese unidad y consenso.

«El que gana, gana, y el que pierde, acompaña», afirmó el metalúrgico. En declaraciones radiales dijo preferir «una CGT unificada» pero aclaró que, de no ser posible, habrá contienda. «Queremos una CGT unificada y si no se puede llegar a ese momento, si tenemos que competir y los compañeros dicen que Caló tiene que competir, Caló asumirá la responsabilidad. Y si le toca a otro compañero, Caló apoyará a ese compañero», sostuvo.

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