2 de julio 2012 - 00:00

CGT: opositores a Moyano recolectan aliados en duda

Juan Carlos Schmid , Jorge Lobais, Alberto Fantini
Juan Carlos Schmid , Jorge Lobais, Alberto Fantini
El acto en la Plaza de Mayo de la semana pasada dejó más dudas que certezas en el entorno de Hugo Moyano. Si hasta hace un mes el camionero contaba con un grupo de dirigentes sindicales que se mantenía a su lado y le garantizaban una disputa más equilibrada con sus rivales en la interna de la CGT, la agudización de la pelea con el Gobierno y la manifestación callejera del miércoles pasado alejaron a varios aliados cuyo destino final era incierto este fin de semana. Son dirigentes a cuya caza fueron de inmediato los opositores a Moyano.

Dos de ellos ni siquiera estuvieron en el palco de la Plaza de Mayo: Alberto Fantini, del sindicato de trabajadores de frigoríficos, y Jorge Lobais, de la Asociación Obrera Textil (AOT). Los rivales del camionero también mencionaron a Oscar Mangone, del personal de las empresas de gas, que participó junto a Moyano en su habitual segundo plano. Lo que sí une a los tres dirigentes es que en la central obrera afirman que fueron objeto de presiones por parte del Gobierno.

Lobais constituiría un pase estratégico para la oposición, por tratarse de un sindicalista que integra el Consejo Directivo de la CGT. El dirigente textil es secretario de Políticas de Empleo en la central, y está al frente de un gremio numeroso, aunque con bajos salarios. Esa fue la clave de los llamados que recibió por parte del Ejecutivo. Es que un sector de la actividad textil, como se ocupó de informar Cristina de Kirchner en su mensaje por cadena nacional la semana pasada, está amparado por los programas de Recuperación Productiva (Repro) del Ministerio de Trabajo.

Esos subsidios fueron pensados para situaciones de crisis laboral general o sectorial, de modo tal de que fuesen un aporte extraordinario del Estado para sustentar el nivel de empleo en las empresas hasta tanto fuesen superadas las instancias complejas de la economía. Los Repro tuvieron su mayor protagonismo durante la crisis internacional de 2009 y resurgieron en algunas actividades en el último tiempo.

Fantini no es ajeno a esa situación. El secretario de Comercio Guillermo Moreno es su interlocutor central en el Gobierno y el mayor gestor de salvaguardas para esa actividad. Y también, el encargado de transmitir los mensajes de reproche del Ejecutivo cada vez que Fantini se mostró junto a Moyano. Habitual participante de los encuentros convocados por el camionero, Fantini se ausentó el miércoles de la Plaza.

Distinto es el caso de Mangone. Se trata de un dirigente que está en el círculo más cercano al camionero y que ocupa un espacio estratégico dentro de la CGT: está a cargo de la Comisión Arbitral de la central obrera que se encarga de resolver -habitualmente a favor de Moyano y sus aliados- las controversias por afiliados entre dos organizaciones sindicales. Mangone, de buena relación con De Vido, no le soltó la mano a Moyano pero en los sectores de los «gordos» y los «independientes» afirman que será el próximo pase rutilante a sus filas.

La presunción está basada en un factor que unifica a varios de los laderos de Moyano, entre ellos Juan Carlos Schmid (dragado) y Omar Plaíni: el descontento que causó la espiral dialéctica en la que entró el camionero con el Gobierno hasta llegar al punto, el miércoles último, de endilgarles a los Kirchner haber «lucrado con la 1.050» durante la última dictadura.

También sembró dudas cerca del líder de los choferes la posición de su histórico abogado, el diputado nacional Héctor Recalde. Ayer el legislador y letrado principal de la CGT reconoció que la jefa de Estado es «la conductora del movimiento» y que esa admisión no entra «en contradicción» con su extracción gremial.

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