15 de mayo 2012 - 00:30

CGT: se deshilacha oposición a Moyano

• «Gordos» sólo acuerdan no ir al Confederal del 23

Hugo Moyano
Hugo Moyano
La atomización de la CGT llegó ayer a un punto insospechado. La oposición a Hugo Moyano, sin un candidato tras la caída de las acciones del metalúrgico Antonio Caló, resolvió conformarse de momento con no ir a la reunión del Comité Central Confederal, prevista para el 23 de mayo y previa al congreso de renovación de autoridades del 12 de julio, a fin de aislar al camionero. Al mismo tiempo surgió un nuevo polo de gremios del transporte, liderado por el taxista Omar Viviani, que a caballo de un oficialismo explícito buscará un lugar en la interna de la central obrera como interlocutor con el Gobierno.

La diáspora opositora, generada por contradicciones internas y por la reprimenda de Cristina de Kirchner la semana pasada al sindicalismo en general, dejó dos ganadores: por un lado Moyano, que mañana buscará retomar el control de la cámara de gremios del transporte (CATT) y reunir tras de sí a los sectores golpeados por la retórica presidencial. Y por otro el ubicuo Luis Barrionuevo, que tal como anticipó este diario volvió a agitar la propuesta de un triunvirato para la conducción de la CGT con su propia participación.

Si en algo coinciden Moyano y Barrionuevo es en que la próxima jefatura de la central obrera tendrá un sesgo opositor, más por la constante diatriba de Cristina de Kirchner y la falta de respuesta a sus reclamos que por decisión propia de los dirigentes.

La jornada de ayer tuvo como ejes dos reuniones: por la tarde, los «gordos» de los grandes gremios de servicios desecharon la idea de encolumnarse formalmente detrás de la postulación de Caló y resolvieron diferir el lanzamiento de candidatos. Entre tanto, apenas acordaron vaciar el Confederal de modo tal de obligar a Moyano a negociar los términos del congreso de julio, en Ferro.

Como ya se sabía el domingo, quedó en suspenso el encuentro previsto para hoy en la sede del gremio de la construcción (UOCRA), en la que «gordos» e «independientes» planeaban montar un simulacro de congreso para encumbrar al metalúrgico, y se haría la semana próxima en un lugar a definir. Ayer los «gordos» Armando Cavalieri (Comercio), Carlos West Ocampo (Sanidad) y Oscar Lescano (Luz y Fuerza) se reunieron en el gremio de mecánicos (SMATA) con el anfitrión, Ricardo Pignanelli, y Barrionuevo.

De hecho, fue el gastronómico quien primero nominó a Pignanelli como eventual nuevo candidato y hasta miembro de un triunvirato junto con el propio Barrionuevo y un representante de los gremios afines a Moyano. A pesar de tratarse del enemigo más declarado de Moyano, cerca del líder de la CGT creen que la de Barrionuevo es la propuesta más viable.

Al mediodía, Viviani recibió a una docena de dirigentes de gremios exaliados de Moyano. Si bien no anunció su eventual postulación a la jefatura de la CGT, buscó mostrarse como una opción de diálogo con el Ejecutivo. Cerca del camionero dijeron sospechar que montó la convocatoria sobre la base de una supuesta promesa del Gobierno de liberar fondos para las obras sociales a cambio del aislamiento de Moyano. Junto al taxista estuvieron Omar Maturano (maquinistas de trenes), Ricardo Frecia (aeronavegantes) y Marcos Castro (capitanes de ultramar).

En respuesta a esos alineamientos, Moyano planea mañana forzar el ascenso de su delfín, Juan Carlos Schmid (dragado), en la CATT, el conglomerado de sindicatos del transporte. Ese sello que hoy lidera Viviani renovará jefatura el 28 de mayo, en una réplica a escala de las internas que cruzan a la CGT.

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