6 de mayo 2013 - 00:00

Charlas de Quincho

Quinchos preludiados por la semana más importante del año (vota el Senado la ley de elección de consejeros de la Magistratura), cuya tensión fue evidente en ágapes y festejos (o la falta de ellos). El más granado grupo celebró el cumpleaños del jefe de Gabinete. Un locro radical, del otro lado, sazonó el virtual lanzamiento de la candidatura presidencial de Ernesto Sanz, con quinchos subsidiarios en parrillas y otros comederos. Mendoza tuvo su cumbre de rearmado del Partido Demócrata, y en Bolivia hubo un almuerzo estratégico. Y terminamos, desde ya, con finos quinchos de arte. Veamos.

La legendaria Geraldine Chaplin, actriz e hija de Carlitos, hizo una aparición ayer en una parrilla de Palermo junto a su marido, el cineasta chileno “Pato” Castillo (izq.), sus amigas Sofía Neiman y Teté Coustarot, y el productor Daniel Mañás. Estará un mes en la Argentina para filmar una película de Eduardo Zanetti.
La legendaria Geraldine Chaplin, actriz e hija de Carlitos, hizo una aparición ayer en una parrilla de Palermo junto a su marido, el cineasta chileno “Pato” Castillo (izq.), sus amigas Sofía Neiman y Teté Coustarot, y el productor Daniel Mañás. Estará un mes en la Argentina para filmar una película de Eduardo Zanetti.
Dispersión esperable de la colectividad política con el fin de tomar envión para la que seguramente es la semana más importante del año, con la sanción el miércoles de la ley de elección de consejeros de la Magistratura -que lleva a una forzada nacionalización de unas elecciones cuya atención se iba a concentrar antes en la de legisladores en 24 distritos- y la espera de la promulgación entre jueves y lunes, y el llamado, este último día, a las primarias de junio. Sobre ese terreno sobrevendrá la andanada de recursos en contra que terminarán en apenas 36 horas en la Corte Suprema a través de los "per saltum" que presentarán los contradictores de esa reforma. Cristina de Kirchner se refugió en Santa Cruz, Mauricio Macri en su heredad de Tandil: allí nació y descansa, a pocos kilómetros de donde suele hacerlo también Daniel Scioli, que permaneció esta vez sin actividades públicas ni deportivas -toda una señal- en la residencia de La Ñata. La Presidente, antes de irse repartió saludos (el sábado cumplió Carlos Tomada, ayer fue el cumpleaños de Juan Manuel Abal Medina), lo mismo que Macri, quien saludó de lejos a Hernán Lombardi, uno de sus ministros más exhibidos, quien el sábado sopló modestamente las velitas en el bus del tour Bergoglio que debutó ese día con un recorrido de 24 estaciones -diríase en léxico ritual- desde la parroquia de San José de Flores y la Catedral Metropolitana. Estas nimiedades de conmemoraciones privadas apenas mitigaron las tensiones en la cúpula, que son crueles y muchas.



Cristina antes de la partida se dio a una serie de conversaciones discretas ante algunos de sus ministros de las que salieron señales que hay que leer, como todo lo que ocurra en estos días, con precisión y por las entrelíneas. La primera consigna fue que hay que admitir que el Gobierno tiene muchos frentes abiertos y que debe buscar esta semana achicar la agenda de los conflictos, que sean menos, postergar las trivialidades y peleas decorativas y concentrarse en lo importante, que es la pelea en la Justicia para que no se caigan las reformas a la ley electoral, en especial la elección de consejeros. En la macro, la inquietud de la Presidente es controlar los números de empleo y de consumo, porque entiende que de eso va a depender el humor electoral de octubre. Para eso hay que evitar que prosperen discursos, o relatos, que hostiguen esos dos indicadores, para lo cual hay que, y ahí está la dificultad más grande, no perder el control de la economía -es decir del dólar- en el día a día. Para el cronograma fino de la semana, la instrucción es que la promulgación de la ley de reforma que se espera sancione el miércoles el Senado sobrevendrá en la fecha más larga para impedir que se aceleren los recursos de la oposición que se acumularán desde el jueves. Esa promulgación va enganchada al decreto de llamado a elecciones primarias y generales, que tiene como fecha máxima el lunes 13. Alejandro Tullio, director electoral, tiene lista la redacción del llamado, que en puridad podría hacerse sin la promulgación de las reformas al Código Electoral, pero atrasarlo para que se acorte el margen de tiempo para las impugnaciones está en la conveniencia del Gobierno.



Para echar claridad sobre esa acumulación de fechas, el Gobierno instruyó al grupo rating de voceros de esa reforma, que lo tiene a Jorge Landau como bastonero, para que explique que aun cuando la Justicia voltease la elección de consejeros, las primarias se harán igual porque están blindadas en el código que rige actualmente y su derogación exigiría una ley con 129 votos positivos que el oficialismo hoy no tiene posibilidad de alcanzar para una medida así. En la explicación que usará esta semana el Gobierno tratará también de convencer de que más allá de las ventajas que el nuevo sistema tiene para el oficialismo -quien saque un voto más en esa elección nacional en distrito único, como si se elegiese presidente, impondrá consejeros de su signo-, la reforma busca también favorecer una reconstitución de la oposición a través del sistema nacional de alianzas y el encuadramiento de las fuerzas locales detrás de ganadores de elecciones y de prestigio. Este argumento se basa sobre el diagnóstico de que la patología del sistema político argentino es el fraccionamiento, algo que estaba detrás de la ley de primarias. El objetivo sigue la doctrina de que es mejor para el sistema concentrar opciones en menos fuerzas. Eso, celebran los doctrinarios del Gobierno, permitió que se pasase de 14 candidaturas presidenciales en 2007 a sólo 7 en 2011, merced al sistema de primarias. Esperanzador que las miserabilidades que se ven en retoques legales en cada elección -una costumbre táctica del peronismo, que cambia el reglamento para cada campeonato- se remonten a estas alturas teóricas, cuyas bonanzas habrá que explicarle a la oposición, que sigue furiosa con estos cambios que creen han sido emprendidos -con un margen mínimo de votos en el Congreso- nada más que para embromarles la vida.



Mucho de esto se habló el sábado a la noche en la fiesta por los 45 años de Abal Medina, jefe de Gabinete, quien invitó a un seleccionado de amigos, familiares y funcionarios cuya sola enumeración resume el núcleo más cercano a Cristina: primero que todo, Tomada, quien también celebraba sus 65 años; Oscar Parrilli; Alberto Sileoni; Jorge Coscia; Hernán Lorenzino; Oscar Icazuriaga (jefe de los espías); Carlos Kunkel; Martín Sabbatella; Andrés "Cuervo" Larroque; los sindicalistas Andrés Rodríguez y Víctor Santa María; el profesor Ricardo Forster; Mariano Recalde y, por supuesto, el padre del funcionario, Juan Manuel, que es uno de los políticos silenciosos más importantes de esta administración. En esa charla, con tanta gente de la Capital, se especuló de nuevo con la posibilidad de que Sabbatella cambie de distrito para ser candidato a diputado nacional por los porteños, algo que sin decirlo también acaricia Tomada, que ya fue candidato, ganó una banca, pero debió dejarla para seguir como ministro de Trabajo. También dio detalles Kunkel sobre la reunión de la peña que conduce al frente de diputados nacionales por Buenos Aires y que itinera por los municipios, porque el lunes había sesionado en un gremio de Morón, alma mater de Sabbatella. También hubo chanzas sobre las evoluciones de algunos hombres del sindicalismo, como Gerardo Martínez, quien ha suspendido todas sus actividades para atender su solicitud de ingreso al club San Juan, santuario frecuentado por Eduardo Duhalde, donde fue presentado por el constitucionalista peronista Alberto García Lema.



La pelea por la elección de los consejeros inundó todos los quinchos del fin de semana, especialmente los que siguieron al locro que organizó el sábado a mediodía en Parque Norte el senador Ernesto Sanz en un virtual lanzamiento presidencial para 2015, algo que hasta ahora sólo habían hecho -con condiciones- Daniel Scioli y Mauricio Macri. Esos quinchos subsidiarios a lo de Parque Norte se concentraron en varias mesas de radicales en la parrilla La Raya, santuario de ese partido durante la semana, pero que esta vez se inundó de correligionarios el sábado a la noche. En esas mesas se brindó por hechos singulares en los que coinciden todos los radicales: 1) fue el acto partidario más grande que ha hecho la UCR desde la crisis de 2001. En ninguno de los que hubo para las elecciones que siguieron a esas fechas pudo juntar tanto radicalismo un dirigente; 2) no hay ningún radical que pueda juntar hoy un acto tan comprensivo de tribus del partido. Estuvieron Mario Barletta y la cúpula del Comité Nacional, todo el bloque de senadores, con alguna excepción como Laura Montero; asistieron delegados del alfonsinismo y del cobismo, salvo sus jefes Ricardo Alfonsín y Julio Cobos, que se reservan el momento de decir si serán candidatos a presidente en 2015, pero que tampoco quisieron desperdiciar el poder del llamado de Sanz, algo que entendieron los correntinos que compiten por la gobernación de su provincia: Nito Artaza (estuvo presente y juega con Arturo Colombi) y Ricardo Colombi, primo del anterior); 3) la no asistencia de Alfonsín al locro fue negociada con el "sancismo" a cambio de que fueran algunos de sus escuderos. El objeto era preservarlo del acercamiento a esto que en el fondo es una opción conservadora en el radicalismo para no mojarle los papeles en la negociación con el sector del FAP que representa en ese distrito Margarita Stolbizer, cuyo GEN aprobó -aunque todavía no comunicó- la alianza con la UCR. Queda por discutir quién irá primero en la fórmula Alfonsín-Stolbizer. Ella pide el turno que le toca porque en 2009 fue segunda y quiere ir primera, pero Alfonsín le pone por delante encuestas que lo exhiben con mayor grado de conocimiento por el público; 4) en los temas de fondo, explicaron en esas mesas de La Raya lo que decidió el Comité Nacional en la reunión que se hizo durante la semana en Paraná: la UCR no discutirá por ahora nombres para la lista de consejeros de la Magistratura porque sería consentir una reforma que todavía no es ley. Hasta que se sancione, el discurso será impugnar la norma e ir a la Justicia para tratar de voltearla. Si lo logran, bingo; si no, será recién entonces el momento de discutir nombre. Todo un compromiso porque quien encabece la lista de consejeros por los legisladores protagonizará una campaña nacional que le dará una posición privilegiada para las presidenciales de 2015. Eso plantea una guerra de nombres, algo que les sobra a los radicales en esa pelea.



En las especulaciones de bares y billares sobre la elección de consejeros la mayoría de las opiniones coinciden en que los tres partidos que están en mejor condición de lograr adhesiones en 18 distritos para una lista de consejeros son el PJ, la UCR y el macrismo. La cumbre que hubo en la noche del sábado en la casa del empresario y dirigente conservador mendocino Jorge Barbeito para celebrar la asunción de Richard Bataggion como nuevo presidente del Partido Demócrata local eludió ese asunto de los consejeros. Se trataba de una reunión importante para el macrismo porque es la primera fuerza que formalmente se ha alineado detrás de la candidatura de Macri a presidente en 2015. Por eso asistieron, además de la crema y nata de los gansos mendocinos, los armadores nacionales del jefe porteño Humberto Schiavoni y Emilio Monzó, que compartieron las empanadas y el lomo con salsa que ofreció Barbeito en su chalé del country de Luján de Cuyo. Faltaron estrellas locales como Carlos Balter, Gabriel Llano y Jorge Difonso, pero estuvieron Omar de Marchi y Carlos Aguinaga, que disputan por la candidatura a diputado nacional que se juega en octubre. En estas elecciones "del medio" (o de medio término, como dicen los politólogos de raíz anglosajona), los demócratas de Mendoza suelen tener buenos resultados. Esta vez puede reelegir De Marchi, que, según la encuesta que llevó Monzó, tiene la mejor imagen en esa provincia después de Julio Cobos, que exhibe además la mejor intención de voto. De Marchi hasta ahora dice dudar, coquetamente, entre pelear la reelección en la banca o ser candidato a otra en la Legislatura local para hacer mérito para una postulación a gobernador en 2015. El adversario es Aguinaga, que ya empapeló la provincia con su postulación y que va por delante de otros aspirantes de mejor cuantía. En esa cena, Schiavoni debió explicar los entresijos de la relación entre Macri y Roberto Lavagna, que se exhibió junto a José Manuel de la Sota, Francisco de Narváez, Luis Barrionuevo y Hugo Moyano en Córdoba. "Con él tenemos una alianza política, no electoral", dijo Schiavoni. Con eso expresó la estrategia de Macri de señalar candidatos en Capital, donde Lavagna es quien mejor mide, sin necesidad de que lo aten a armados nacionales. La suma de Macri+Lavagna en Capital les parece imbatible y para sostenerla, el macrismo va a hacer lo imposible, aunque la estética de las fotos produzca rispideces. "Es lo viejo", dijo Macri sobre la foto cordobesa. Algo parecido a lo que se escuchó musitar a Graciela Camaño el martes 1 de Mayo en el suculento locro de los gastronómicos de Dante Camaño para celebrar el Día de los Trabajadores. "¿Viene Luis?", le preguntó uno que andaba por ahí. "No, respondió riente Graciela. Él se fue a Córdoba. Está con los que se van. Yo estoy con los que vienen".



Entre los entuertos pendientes, el Gobierno tiene la resolución de la querella con la española Repsol por la estatización de las acciones de YPF, que se llevó buena de un quincho de altura, ya que se hizo en el hotel Los Parrales de Tarija, Bolivia, que está a más de 1.880 metros sobre el nivel del mar. En esa ciudad coincidieron el mismo viernes Evo Morales y Julio De Vido para tratar detalles del viaje del mandatario boliviano a Buenos Aires para una cita el 16 de mayo con Cristina de Kirchner en la que acordarán un aumento de los envíos de gas desde Bolivia a la Argentina, un recurso que los argentinos sacan en territorio de ese país para consumirlo acá. El presidente no se quedó al almuerzo que ofreció el vicepresidente Álvaro García Linera -considerado el ideólogo de Morales- a De Vido; Miguel Galuccio; el ministro de Hidrocarburos, Juan José Sosa; el presidente de YPFB, Carlos Villegas; el embajador argentino, Ariel Basteiro; el gerente del INVAP, Juan José Gil Gerbino, y la directora de Comunicaciones de YPF, Doris Capurro. Lo más importante de esa charla, para los invitados, fue la espectacular sopa de maní que se sirvió como plato principal, seguida de un espumoso postre hecho con cuatro leches (cabra, vaca, oveja y coco, que en realidad no es leche sino jugo, pero vale). Siguió después la explicación de los proyectos acordados para explorar yacimientos de gas en tres "bloques", algo que harán las petroleras de los dos países para que el recurso vaya para la Argentina. En la charla hubo optimismo por la posibilidad de un acuerdo con los españoles que el viernes había saludado como necesario el propio canciller de Mariano Rajoy, José Manuel García-Margallo, en una conferencia en Miami. "Creo que es interés de las dos partes, de la empresa española y del Gobierno argentino, resolver este conflicto cuanto antes", había dicho, y con razón porque el documento de acuerdo salió del despacho del jefe de Gabinete del premier español Jordi Moragas, un hombre que suele llegar a las reuniones de Estado en una poderosa motocicleta, como alguna vez lo hizo Macri. De ese acuerdo, que depende de una asamblea de Repsol que se hará el 30 de mayo, forman parte, en la letra chica, las relaciones con YPF en Bolivia, donde la firma española sigue operando después de algunas estatizaciones de Morales, pero donde continúa usando propiedades que reclama la Argentina como suyas. García Linera contó plata ante los pobres al explicarles que Evo buscará la reelección porque tiene la ley a su favor y el 60% de popularidad. Agradeció la inversión de la YPF argentina de la planta que hizo la constructora AESA, que es 100 por ciento propiedad de YPF en Bolivia.



Terminamos, para no espesar tanto la entrega con densidades políticas, con dos viñetas de arte, ocio y espectáculos. Una es la aparición ayer a mediodía de la legendaria actriz Geraldine Chaplin en la parrilla La Cabrera de Palermo, acompañada por su marido, el cineasta chileno "Pato" Castillo, el productor Daniel Mañas y sus amigas locales, Sofía Neiman y "Teté" Coustarot. Geraldine viene a filmar la coproducción "Amapola", que dirige el oscarizado Eugenio Zanetti, uno de los realizadores más finos que tiene el país y que vive en los Estados Unidos hace muchos años, en donde se ha destacado además como régisseur de ópera. Geraldine, que conoce bien la Argentina, estará un mes y se sumará a la jarandosa farándula porque le gustan los quinchos y las fiestas; en eso honra la memoria de su padre, el mítico Charles Chaplin.



Para la gente del Mozarteum, la semana comenzó con un estupendo programa en el Teatro Colón: la orquesta sinfónica de Montreal interpretando la obertura TannhTMuser de Wagner, un concierto para piano y orquesta de Liszt y la sinfonía Número 4 de Brahms. "Nada mejor que la música romántica para soñar con una semana feliz", fue la expresión de deseos del ejecutivo Miguel Frías, que cruzó raudo por la puerta del palco balcón número ocho. Allí, disfrutando de ese momento distendido, estaban Diego Videla (banco Galicia) y Lucrecia Gordillo (Papers Editores) comentando el rumbo que, como veremos, se destaca entre el quién es quién del arte contemporáneo. Lo cierto es que en el entreacto consultaban con Magdalena Faillace (Asuntos Culturales de la Cancillería) cuáles son sus planes en la Bienal de Venecia, que se inaugura en junio. Ella, con un vestido cubista como un cuadro de Picasso, acaso parte del vestuario que llevará a la Bienal, confirmó que, como bien se sabe, en este Gobierno los funcionarios tienen los labios sellados. Se comentó, sin embargo, que los rosarinos Nicola Costantino y su curador Fernando Farina ya están trabajando en Venecia para el montaje, y que entre los artistas de la comitiva que lleva la Cancillería están Renata Schusseim, Miguel Harte, Martín Di Girolamo, Graciela Sacco, y a último momento se incluyó el nombre del joven marplatense Matías Duville, con la idea de que capitalice la experiencia. El arte contemporáneo tiene sus misterios. Allí estaban Ignacio de Mendiguren, Mauricio Wainrot, Susana Ruiz Cerrutti, Mónica Gancia, Margo Hajduk, Magdalena Cordero, Teresa Gowland y Canela y Andrés von Buch, tan apurados a la hora de partir, que se fueron entre la tanda de bises y se perdieron el final a toda orquesta con el bolero de Ravel que cerró la noche.



Los interrogantes sobre el arte se plantearon en el palacio Duhau, entre los 150 invitados del banco Citi, sponsor de arteBA, en el cóctel que cerró el Encuentro Arte Contemporáneo Argentino con la elocuente oradora Laura Batkis. La historiadora del arte comenzó por mostrar unas pinturas, pero luego habló sin tapujos sobre un arte inspirado en el vacío, la decadencia o el delito. Una a una relató Batkis las acciones destructivas de la artista Luciana Lamothe, cuyas performances son hechos delictivos reales como el que sigue: "Acción, subir a un hotel cinco estrellas, el Sheraton, romper una silla, registrar la acción", o romper un sachet de yogurt sobre una góndola de jabones en el supermercado Coto. Las acciones quedaron registradas en fotografías que causaron perplejidad en el auditorio (al menos entre los que no están curtidos), al igual que las imágenes de los altares de la cocaína y la muerte, o el relato del Premio Petrobras (50.000 pesos) que ganó Carlos Herrera en 2011. La cuestión es que Herrera presentó en ArteBA "Autorretrato de mi muerte", una bolsa, un par de zapatos y algunos calamares muertos. "El olor (inmundo) se acerca al que emana de un cuerpo muerto", respondía desafiante el jurado que lo eligió, escandalizando a los burgueses, como si estuviera en la Tate Gallery de Londres. Ahora, con idéntico desparpajo, algunos añadían: "Muy interesante es el delito dentro de un mercado y del arte, las relaciones entre crimen y legalidad". Los artistas son sismógrafos de la sociedad, muestran en sus obras el vacío, los excesos y la dificultad que ofrece el mundo contemporáneo, "pero acaso estas obras no son las indicadas para comenzar a conocer el arte contemporáneo", aclaró un entendido. Nunca fue tan cierta la cita de los Simpson que utilizó el artista Nicolás Mastraccio: "No importa lo incómodo que te sientas en el mundo, no eres el único". Estaban Agustina Blaquier, Inés, Edmundo y David Tonconoguy, Facundo Gómez Minujín, Felicitas Larivière, Ximena Elizalde, Teresa Frías escoltada por su clan de modelos (Teresa Garbesi, Mariana Arias y Mora Furtado), Teo Wainfred, Julio y Rómulo Suaya, Luis Insera, Marga Macaya, los galeristas Mariano López y Nora Fisch, Julia Converti, Maia Güemes, Mercedes Corte, Belén Arroyo, Soledad Álvarez Campos, Sofía Lanusse y Amalia y Curutchet.



Vamos a terminar con un chiste de humor negro. Un hombre va al consultorio de un médico a recoger los resultados de unos análisis que se hizo su esposa. Allí la recepcionista le da las malas noticias:

-Hemos cometido un terrible error. Cuando enviamos las muestras de su mujer al laboratorio para proceder a los análisis, se mandaron junto con las de otra señora con el mismo apellido que la suya, de tal manera que ahora no estamos seguros de cuáles son los resultados de su mujer.

-¿Pero qué me está diciendo?

-Que una señora dio positivo en el test de Alzheimer y la otra dio positivo en el test de sida, pero no sabemos cuál de esos análisis corresponde a su mujer...

-¡Espantoso! ¿Y qué se supone que tengo que hacer ahora?

-Abandone a su mujer en un barrio lejano; si consigue volver a su casa, ¡ni se le ocurra acostarse con ella!