18 de noviembre 2013 - 01:00

Charlas de quincho

Semana pletórica de quinchos, con fiestas e invitados top que debieron repartirse entre varias, como el casamiento de la senadora Leguizamón con el empresario Figueiras, y el cónclave anual de porteros presidido por el vicepresidente de la Nación y el gobernador bonaerense: el lector sabrá lo que ocurrió en ambas, incluyendo las declaraciones del médico personal de Cristina de Kirchner. Estuvimos también en ágapes de nota, como el almuerzo de CARI al nuevo embajador paraguayo (se tocaron temas sensibles) y una comida abogadil de sabor armenio, tributada a un histórico. Y, desde ya, no podía faltar el retorno del turf de gala. Veamos.

Daniel Scioli, Karina Rabolini y los protagonistas de la boda política del año, María Laura Leguizamón y Marcelo Figueiras, en la noche del sábado en el Yatch Club. Y de ahí a Tecnópolis con los porteros.
Daniel Scioli, Karina Rabolini y los protagonistas de la boda política del año, María Laura Leguizamón y Marcelo Figueiras, en la noche del sábado en el Yatch Club. Y de ahí a Tecnópolis con los porteros.
Difícil imaginar semana más cargada de quinchos en una especie de final de fiesta para el oficialismo, que hoy espera el regreso de Cristina de Kirchner -se dieron encuentros transversales raros entre kirchneristas-y para la oposición, en un encadenamiento de conspiraciones preparando el nuevo formato desde el 10 de diciembre en el cual chocan locas ambiciones de quienes tratan de llevar el peso de los votos del 27 de octubre a nuevas posiciones en cargos y partidos. Tampoco es posible imaginar un sábado tan cargado de reuniones en las que debieron hacer doble turno para cumplir con los compromisos. Era esperable, porque el casamiento de la senadora María Laura Leguizamón con el empresario farmacéutico Marcelo Figueiras (laboratorios Rich-mond) fue una verdadera boda de Estado, pero a la misma hora, en Tecnópolis, Amado Boudou encabezaba junto a Daniel Scioli la megacena anual de los porteros, otra oportunidad para la transversalidad y también para adelantar el festejo ayer del llamado "Día de la militancia", que recuerda el regreso al país de Juan Perón en 1972 después del largo exilio en el exterior. Leguizamón-Figueiras habían comenzado el casamiento el viernes en la casa de San Isidro en donde hubo una ceremonia civil en la que fue testigo, entre otros, el juez Ariel Lijo, privadísima ceremonia que convocó a muy pocos. A diferencia de la fiesta del sábado por la noche en el Yatch Club Puerto Madero, donde concurrió -como nunca antes entre kirchneristas- un elenco que incluyó a Scioli y Karina Rabolini -registraron presencia en fotos, saludaron y se fueron corriendo a lo de los porteros en Tecnópolis-, Juan Manuel Abal Medina, el juez de la Corte Juan Carlos Maqueda, legisladores como Aníbal Fernández, Juliana Di Tullio, José Ottavis, Diana Conti, el banquero Jorge Brito (h), empresarios como Guillermo Francos, Diego Mazer, Adrián Werthein, Mario Montoto, Guido Parisier, los hermanos Jorge y Germán Neuss (dueños del YCPM, sede de la fiesta), Jorge Sánchez Córdova (Finansur), el gobernador Juan Manuel Urtubey, matrimonios estelares como Valeria Mazza-Alejandro Gravier, Marcela Tinayre-Marcos Gastaldi o Mercedes Sarrabayrouse-Joe Miranda, dirigentes volátiles como José Ignacio de Mendiguren, el embajador del Uruguay Guillermo Pomi, el "sheriff" Alejandro Granados con su esposa Dulce Visconti, jueces como Rodolfo Canicoba Corral y Jorge Ballestero, exmagistrados como Gabriel Cavallo, Guillermo Montenegro (hoy ministro macrista) -los dos actuaron como testigos con, entre otros, el hermano de la novia, "Toti" Leguizamón (exdiputado peronismo en el ala ARI de Carrió)-, el funcionario Guillermo Scarcella (Aguas de Buenos Aires), el dirigente del peronismo porteño Juan Manuel Olmos, Santiago Montoya (Grupo BAPRO), Juan Pablo Bagó y Patricio Fabbri (Gador), Gustavo Castagnino (Mercedes-Benz), Gerardo Ferreyra (Electroingeniería), Diego Badaloni (Andesmar) y un lote de amigos y familiares que llegaron a los 450, por lo menos.



Una bien pensada organización para los invitados: el comienzo de la ceremonia pautado para las 19.30 y nada de mesas asignadas; todo desregulado, con sillones, mesas, barras para circular libremente. El "laissez faire" aplicado a un evento. Los novios se jugaron con el clima y ganaron. La temperatura dio para habilitar terrazas. La ceremonia inicial tuvo un condimento especial: las palabras de Alejandro Roemmers, quien recitó una poesía que escribió cuando tenía 16 años para luego comenzar a hablar y amenizar a los "tempraneros" del evento sobre lo que significa para el hombre una mujer, y viceversa. Ya a las 20.30 había llegado el 90% de los invitados. Hubo lindezas de protocolo como la aparición de la novia en una lancha junto a algunos de los testigos y Gino Bogani (responsable del vestido), una segunda ceremonia civil, la bendición de un cura amigo de la pareja; para provecho de todos, un menú que cubrió todos los paladares, desde sushi a sándwiches de lomito, pasando por platos de olla, de horno y un exquisito bandejeo. Como participantes con rango especial, el consuegro del novio, Ramón Ortega, cuyo hijo Sebastián (también presente) está en pareja con Ivanna Figueiras. Palito tuvo a su cargo el show central de la fiesta, que transcurrió hasta pasadas las 4.30 de ayer. Levantó el ánimo con su repertorio, habló, hizo chanzas y honró su leyenda de animador que hoy le permite una actividad artística más intensa y rentable que cuando era la estrella de la Nueva Ola, que interrumpió para ser gobernador y senador. Otra presencia cubrió las aspiraciones de quienes esperaban alguna densidad política de una reunión que, con tanta variedad de figuras, hizo más prudentes a los presentes a la hora de hablar. Fue la llegada del médico Facundo Manes, uno de los que asistieron a Cristina de Kirchner en su enfermedad. Se le abalanzaron para interrogarlo sobre aquello de lo que, precisamente, no puede hablar porque pertenece a los secretos hipocráticos de su profesión. Manes cumplió porque sólo le pudieron sacar frases que igualmente recorrieron en minutos todas las mesas: la Presidente está bien, el tratamiento funcionó. Esas noticias motivaron brindis entre invitados, la mayoría oficialistas, algo que no debe llamar la atención porque en las fiestas con políticos peronistas no suele haber radicales, y viceversa.



La nota de color la dio un invitado, de notable parecido con el "Pepe" Mujica, quien seducía a cuanta dama tenía a su alrededor. Hasta hubo señoras, orillando o trasvasando los 40, que se terminaron sacando fotos con él. Lógicamente se hablaba del dólar y la innumerable cantidad de versiones circulantes. Mucha leyenda urbana al respecto y la sensación de que no habrá grandes medidas, por lo menos en el comienzo de este retorno de Cristina de Kirchner a la gestión. El día anterior había hablado Mercedes Marcó del Pont (BCRA), quedando la sensación en el mercado financiero de que no se venían cambios drásticos de arranque. Pero no sólo del dólar se vive. Por ello es que las acciones argentinas y la sideral ganancia que muestran en 2013 tuvieron su capítulo. YPF es el nombre ganador, dijo confiado un financista, anticipando suculentas ganancias a futuro para quien le ponga fichas al "Mago" Galuccio. "Pero mirá que hay informes de bancos que dicen que ya está cara, y más en comparación con otras petroleras", le retrucó una banquera de una entidad asiática. "Cuánto más informes en contra hay, mejor; nunca aciertan esos analistas", fue el mensaje final de esta payada financiera. En otro grupo se habla directamente de las inversiones "reales", como les gusta decir a los políticos, como si las que se hacen en el mercado de capitales fuera "irreales". El valor de las empresas está muy bajo, lo que quedó reflejado en el crecimiento de casi el 2.000% en el número de "due dilligences", las tradicionales revisiones contables previas al cierre de operaciones de compra. Con el valor de los inmuebles ya hay más cautela, con precios que en Puerto Madero se mantienen en u$s 5.000 el metro cuadrado. Otro dato que circuló allí fue el despegue de Paraguay, que hizo que en la zona más cara de Asunción, cerca del hotel principal de esa ciudad, los valores estén al mismo nivel de la Recoleta. Una de dos: Asunción está cara o Recoleta barata. Por último, hubo quien tiró el acertijo de por qué el rally Dakar se corre por estas latitudes, más allá del pago que se efectúa a los organizadores. La respuesta pasó por la flexibilidad ambiental existente en la región, dado que en otros países son más estrictos con el paso de esas caravanas que alteran con ruido y desperdicios al medio ambiente. Cuando todos creían que la fiesta, cerca de las 2 de la mañana, estaba cerca de su fin, se equivocaron. Seguían aterrizando algunos invitados, al tiempo que ardía la pista de baile de la mano del legendario DJ Héctor Suasnabar. Algunos invitados hasta se animaron a copar el escenario montado para Palito Ortega y desplegar virtudes de baile que el tiempo erosionó en parte. Revoleos por el aire de Leguizamón y Figueiras y las ansiadas pizzas para recuperar calorías perdidas pero con un cordero para los más necesitados. Recién a las 4.30 de la mañana se rindieron los últimos asistentes. Habían pasado casi 10 horas ya del puntapié inicial.



Scioli partió hacia Tecnópolis, en donde tenía que compartir escenario ante miles de porteros junto a Boudou, Oscar Parrilli, el anfitrión Víctor Santamaría y una lista de peronistas con y sin cargo, como Tristán Bauer, Jorge Coscia, "Juanchi" Zavaleta, Juan Cabandié, Juan Manuel Olmos (otro que se vino corriendo desde el casamiento en Puerto Madero). Hubo discursos alusivos todos al día de la militancia y se pasaron lista entre las tribus, porque estas cenas de los porteros suelen ser una radiografía de la interna peronista y por eso los elencos que suben al escenario son distintos cada año. Un dato fue la lectura de mensajes de invitados que se disculparon, como Abal Medina danzó hasta la madrugada en el Yatch los ritmos de "Palito" o los ministros Carlos Tomada o Lino Barañao, que se excusaron porque acompañaban a Agustín Rossi en la cumbre kirchnerista de Rosario que se cuenta en otras páginas de este diario. Como los porteros quieren fiesta, Santa María contrató al legendario Daniel Agostini y Los Leales, que le metieron presión a una reunión que como todo lo que hace el peronismo de la zona metropolitana es más un masajeo en busca de ánimo, después de los resultados electorales, que un regocijo alegre. Algunos de quienes estaban esa noche en Tecnópolis tomaron aire para trasladarse, horas después, cuando ya corría el domingo de la Militancia, al novedoso quincho-desayuno al que había convocado el dirigente Eduardo Valdés en el tinglado-museo que tiene en su residencia de la Capital. Fue para trasmitir desde allí un programa de radio que anima el dirigente Carlos Montero, que se dedicó a recordar, con aire de estudiantina de veteranos, el regreso peronista de 1972. Por la hora, no se encendió la parrilla, pero Valdés encontró un sucedáneo exquisito, un menú de medialunas regadas con rhum que acompañó a los invitados a hablar en ese programa, que cubrieron todo el arco del peronismo transversal y también es raro ver juntos bajo elmism techo. Cumplieron con su testimonio y las medialunas algunos que trataban de recuperarse de la fiesta en Rosario, del casamiento de Leguizamón y de la noche de los porteros, como Carlos Tomada, Juan Carlos Dante Gullo, Juan Cabandié, Alicia Pierini, "Pimpi" Colombo, Kelly Olmos, Ana Jaramillo, el inolvidable "Quique" Masllorens (autor de "El extraño del pelo largo" y publicista de todos los peronismos), Milcíades Peña, el cineasta Coco Blaustein. Como cuadra a estas formaciones, hubo elogios a Perón, a los Kirchner y raptos de nostalgia como cuando cantaron las rimas que entonaban las barras cuando llegaba el avión de Perón. Algunos no las recordaban y lagrimearon al escucharlas. Para terminar de conmoverlos, Sandra Carlino, una ambientalista que orbita en el peronismo, sacó un papel y leyó un poema de su padre Carlos el poeta peronisto vivo más importante en recuerdo de esa llegada de Perón. A Carlino lo quieren todos porque fue testigo del 17 de octubre y ha recibido honras de todos los gobiernos de su partido, como en los '90 cuando Jorge Asís, secretario entonces de Cultura de la Nación, lo nombró Director Nacional de Cultura Popular. Tomá.



En el tumulto quinchesco de la semana hay que anotar, entre los importantes, un par de reuniones con contenido internacional. Una fue el almuerzo que le hizo el CARI (Consejo Argentino de Relaciones Internacionales) al canciller del Paraguay Eladio Lóizaga, acompañado por el nuevo embajador, el ex presidente Nicanor Duarte Frutos, con una mesa de notables entre quienes estaban el dueño de casa y presidente de ese think tank Adalberto Rodríguez Giavarini, Fernando de la Rúa, Rodolfo Lavagna, Antonio Estrany i Genfre, Arnoldo Listre, Jorge Hugo Herrera Vegas, Fernando Petrella, José María Lladós, Félix Peña, Félix Córdoba Moyano, Thomas Leonhardt, la jefa de legales de la Cancillería Susana Ruiz Cerruti, José María Dagnino Pastore, Roberto Starke, Jorge Vanossi, Oscar Moscariello, Juan Aguirre Lanari, Ricardo Yofre e Hipólito Solari Yrigoyen. Esas reuniones del CARI suelen hacerse bajo secreto de confesión e impiden que se identifiquen dichos y hechos identificando a su responsable. Hubo sombrerazos entre argentinos y paraguayos mucho de autocrítica por acciones de la Argentina en contra de ese país pero lo más importante fue lo que se escuchó de las dos partes sobre un tema que recorre la región como un reguero de pólvora y que puede estallar en cualquier momento con muertos y heridos: la negociación de un acuerdo de comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. Fue unánime la mesa en destacar la necesidad de que se logre ese acuerdo antes de que la UE cierre otro del mismo tipo con los Estados Unidos. Hubo críticas al gobierno argentino por no avanzar en ese acuerdo y plantear diferencias con Brasil, como si quisiera sacarse de encima el patronato de ese país en la negociación. Hubo frases como que el tren pasa una sola vez y hay que subirse, etc. Ese criterio que fue glosado por todos los que hablaron no ahondó en detalles, como que la politica inveterada de la cancillería argentina ha sido siempre desengancharse del liderazgo de Brasil, que ahora empuja al conjunto del Mercosur hacia algún acuerdo con la UE como si fuera una urgencia inpostergable, y que juega el destino de la economía de la región. Fue notable.



La ausencia de una voz oficial en ese debate que ese mismo día tuvo el canciller Lóizaga con Héctor Timerman en la Cancillería pudo matizar las posiciones, pero es un tema del que no se habla mucho por aquello de la discreción diplomática. Bajo esa discreción, el miércoles se subieron al avión Timerman y Alex Kiciloff rumbo a Brasilia para discutir qué harán con los ministros de Dilma, Fernando Pimentel (Desarrollo), Luis Alberto Figuereida (Relaciones Exteriores) y el superasesor Marco Aurelio García. A puertas cerradas se sacaron chispas sobre la blandura con la que Brasil quiere empujar el acuerdo, tanto que mandó a decir que su país (y el Mercosur, se entiende, porque un país sólo del conjunto no puede hacerlo sin romperlo) hará una propuesta antes de que la UE haga la suya. Los brasileños les dijeron a los visitantes que no pueden permitir que ese acuerdo se caiga. Réplica: ¿ustedes están cambiando de política, parecen de los '90? Marco Aurelio: No hemos cambiado nada. Advertencia: Ojo que Brasil no puede ir solo. Ya cuando Tabaré Vázquez quiso ir a un Nafta con EE.UU. Lula mismo lo frenó: Respuesta: ahora no están ni Tabaré ni Lula... La presión del acuerdo sobre la Argentina le hace discutir la conveniencia para eso que llaman "el modelo": ¿le vamos a abrir a Europa las exportaciones industriales? ¿Ellos van a abrir los mercados para los productos agrícolas?¿Va a respetar Europa los acuerdos de propiedad intelectual? La parte argentina juega con una carta: una encuesta entre cámaras industriales que dice que el sector admite una apertura de hasta el 40% a importaciones, cuando el acuerdo del que se habla dice que sería del 80%. Falta que ese acuerdo de industriales se formalice en público pero el gobierno no tiene pensado para usarlo en su momento porque será tema de otro desacuerdo con el sector privado de Brasil, más proclive a la apertura. Para los brasileños, en la misma reunión: Y no nos corran con el acuerdo UE-EE.UU porque eso está más que verde; ellos tienen ya un arancel común del 5% y hay fuerte rechazo a un acuerdo entre los dirigentes de todos los países. Como consecuencia de esa reunión, el viernes llegaron a todas las cancillerías las minutas de los países del Mercosur con las condiciones que ponen para este acuerdo. Esas ofertas de acuerdo están hechas con metodologías distintas y llevará tiempo concertarlas, pero Brasil dijo que antes de fin de año hará la propuesta y que los demás se ajusten a esa intención. ¿Aunque eso signifique otra quiebra del Mercosur? No hay respuesta de ninguna de las partes.



Una tercera movida global, tan sorpresiva como la salida del embajador de España Román Oyarzún, es la despedida abrupta del embajador de Colombia Carlos Rodado, uno de los políticos más importantes de su país, ex ministro de Energía y que fue jefe de campaña de Juan Manuel Santos, además de ser antes hombre de Älvaro Uribe (cuando Uribe y Santos andaban juntos). Aunque la salida se justifica en un deseo de integración familiar, la especulación es que Rodado trabaje en una eventual reelección de Santos, si éste emprende ese proyecto. Como ha cosechado tantos amigos, a Rodado lo llevaron a la primera de las despedidas, un almuerzo el viernes que organizó Juan Pablo Maglier en la Rural, al que fueron el cafetero Martín Cabrales (importador de ese producto de Colombia), el productor de cine argentino-colombiano Jorge Estrada Mora, Cristiano Ratazzi y un grupo de amigos y empresarios. Supimos allí el nombre del reemplazante, será el general Alejandro Nava, que viene de ser comandante de las fuerzas armadas de su pais, un hombre de la línea dura. Responde quizás al gesto argentino de tenerlo como embajador en Bogotá algunos años al general Martín Balza (hoy en Costa Rica). Siempre en lo global, y para una pastilla, la presencia ayer del gobernador de Santa Fe Antonio Bonfatti y algunos de sus ministros en la residencia del embajador en Chile Ginés González García para una choripaneada con legisladores porteños de varios partidos (Victoria Morales Gorlieri del Pro, Tito Nenna del peronismo) y el director electoral Alejandro Tullio. Bonfatti fue a buscar querencia en el voto a Michelle Bachelet, de la línea socialista, algo que les hace falta a los de su formación en el país y en el mundo. En medio de esa recepción en los jardines de la casa de la avenida Vicula MacKennan, el embajador Ginés traficó teléfonos para que Cristina de Kirchner la llamase a Michelle Bachelet cuanso se conociera el resultado y para que la chilena tuviera los teléfonos de Olivos para lo que quisiera mandar.



Exquisiteces de la cocina armenia regadas por potentes Malbecs se llevaron todos los aplausos en uno de los quinchos abogadiles más rutilantes de lo que queda del año, pero que reunió a todo tipo de exponentes: los 55 años de Ricardo Monner Sans en los tribunales. Encuentro realizado en el Club Armenio de Palermo Soho, hasta donde acudieron los senadores de la UCR Ernesto Sanz y Mario Cimadevilla, el fiscal federal Carlos Stornelli, monseñor Jorge Casaretto, el exprocurador general José Octavio "el Yuyo" Gauna, el exjuez federal de La Plata Horacio Insaurralde, el actor izquierdista Héctor Bidonde, el abogado platense Ricardo Albina, y, entre otros, el ejecutivo azucarero Mario Zapico (es Director en la empresa Chango). Cada plato que se sirvió en el restaurante del primer piso del Club, era antecedido por una serie de discursos de los asistentes que oscilaron entre el humor, las emociones y una especie de clamor general para que el homenajeado (famoso por sus constantes querellas a funcionarios de distinto signo) sea designado, en algún momento, Defensor del Pueblo. Más realista y alejado de los caldos que marcaban el ritmo de la noche armenia Cimadevilla propuso gestionar algún tipo de mención en el Senado aunque esto implique conversarlo con Amado Boudou, a quien Monner Sanz ha denunciado en diversas ocasiones.



El senador chubutense y su par mendocino Sanz animaron conversaciones sobre el Consejo de la Magistratura (el primero es consejero actualmente y el segundo ya lo fue) especialmente referidas al futuro del juez Daniel Rafecas quien está a un paso del jury de enjuiciamiento por los mensajes de texto que intercambió con el abogado Danilo Danuzzo Iturraspe en los cuales había información y puntos de vista sobre el expediente que investigaba la llamada trama Ciccone. Se escucharon allí dos aspectos a tener en cuenta: el oficialismo del Consejo decidió que, ante un inminente jury, sea el representante del Poder Ejecutivo Hernán Ordiales quien actúe como fiscal contra el juez ante el jurado de enjuiciamiento. Un detalle ineludible para comprender las aspiraciones del kirchnerismo en el cuerpo colegiado donde ya busca los números finales para suspender al juez en próximo 5 de diciembre. Al mismo tiempo las conversaciones ya se han extendido al jurado de enjuiciamiento, el grupo de jueces, legisladores y abogados que debe definir el destino de Rafecas que pasó de magistrado favorito del Gobierno a oveja negra.



El senador Sanz aportó un dato poco conocido para los asistentes: en realidad quien siempre tuvo relación con el homenajeado no es él sino su padre, ya que Monner Sans fue durante años el corresponsal en Buenos Aires del estudio jurídico que el padre del senador tenía en la ciudad mendocina de San Rafael. El primer trabajo del senador en el estudio paterno fue organizar esa correspondencia. Stornelli ofreció el discurso más emotivo, cercado por las lágrimas, y en un look absolutamente informal. "Hiciste del derecho una forma de vida y solo digo eso porque lo demás te lo voy a decir en una cartita". Conmovedor, especialmente para quien desde hace meses conjuga su ocupación de fiscal en comodoro Py con la coordinación de los asuntos de seguridad en el Club Boca Juniors, lo cual le implica lidiar con ese mundo atroz de barras, policías y violencias de todo tipo. Un duro pero que al mejor estilo Humphrey Bogart, de tanto en tanto, se permite mostrar sus emociones. A diferencia de lo que podría pensarse, las conversaciones más interesantes que protagonizó el fiscal fueron referidas a su cargo de jefe de Seguridad de Boca, asiento en el cual lo encumbró Daniel Angelici y que cuenta con una suerte de asesoría de otros dos fiscales federales: Omar Plee y Gerardo Pollicita. Stornelli juega por estos días en una interna feroz en la popular de Boca entre sectores moderados y los más violentos que han llegado incluso a dejarle mensajes anónimos en su domicilio. En paralelo se desarrolla la investigación del juez penal Manuel de Campos. El fiscal teme un escalada de violencia en los estadios de cara al Mundial del año próximo ya que la puja por las entradas para viajar a Brasil promete nuevos enconos.



El Prix de Baron B, un evento que recrea los grandes clásicos del turf donde los hombres fueron de black tie y las mujeres "fantásticas", es decir con tocados o sombreros en el cabello como en Ascott, fue el acontecimiento de la semana. Los jockeys llevaban colores de la marca de champagne y los caballos nombres de las distintas variedades de la bebida. Los que acertaban al ganador, ganaban hasta 3 veces su peso en botellas de champagne. Lo recaudado era para Alpi. Hubo baile con un incansable DJ y haces de luces laser. Comida y bebida abundaban en el hipódromo de Palermo que estaba decorado con una absoluta sofisticaciòn. Entre los invitados estaba Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat, con Gabriela, su pareja, Alejandro Roemmers, Martìn Cabrales, Tato Lanusse, el financista Jorge Sánchez Córdova, contador del Club Boca Juniors y a quien Cristobal López le compró íntegramente Finansur. Hasta hace poco Sánchez Córdoba y Marcelo Figueiras se repartìan el 30% de la entidad. Ahora solo falta la aprobación del Banco Central para que el banco sea íntegramente de López. También aparecieron los asistentes: Ramiro Otaño, presidente de Chandon, Lucio Barrantes, el polista Facundo Pieres, Cinthya Ballester, Monica Holmberg, Rodolfo Smith Estrada, Lolo Longinotti de DDB Argentina, Fabìan Perechodnik de Poliarquìa, Carlos Fontàn Balestra y Andrea Frigerio que condujo el evento junto a Ivàn de Pineda. El champagne, las bruschetas, los espárragos, langostinos, salmon y lomo, no podían hacer olvidar esas preocupaciones y las conversaciones giraban alrededor del retorno de Cristina de Kirchner. Una infidencia que trascendió fue el enojo del banquero Jorge Brito con el secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Entre ellos hay una enemistad que no tiene retorno. Hace un tiempo el funcionario le habría pedido al banquero que le brindase los nombres de los grandes clientes del banco que tienen dinero en el exterior para presionarlos a que suscriban el Baade. Brito comenzó a los gritos porque le pedìa que viole el secreto bancario y hacerlo era el fin del Banco Macro porque nadie le confiarìa màs los depósitos. Se negó y terminaron en malos términos.



Estuvimos el viernes en La Rural en la cena de recaudación de fondos que San Lorenzo de Almagro organizó en el aniversario de la Ley de Restitucion Historica, sancionada por la Legislatura porteña para que el Ciclón recupere el predio del viejo Gasómetro. Bajo la conducción del anchorman de Telefé, Rodolfo Barrillin, fanático del club de Boedo, participaron unos 500 hinchas de bolsillo generoso, ya que cada mesa valia $ 50 mil. Mezclado entre Héctor "el Gringo" Scotta, Fabrizio Coloccini y el Nene Sanfilippo pudo verse a los intendentes Joaquin De la Torre y a un Gustavo Posse, quien aclaraba "soy de Boca pero vine a acompañar". Otro reconocido cuervo, Juan Curutchet, vicepresidente del Banco Ciudad, le confirmó al presidente Santo Matias Lammens que esta semana el banco porteño renueva el sponsoreo de la casaca de San Lorenzo por un año màs. La novedad: si el club sale campeón el Banco Ciudad le pagará una suma adicional. Por supuesto, el plato fuerte de la noche fue la arenga de Marcelo Tinelli, quien a su pasión azulgrana le sumó las presencias de Sofia Zamolo, Karina Jellinek, las hermanas Silvina y Vanina Escudero y una troupe de bailarinas a quienes bautizaron "Las Cuervas".



Vamos a terminar con un chiste genérico, el matrimonial.

Marido y mujer acuden, tras 20 años juntos, a una terapia de pareja. Cuando el psicólogo pregunta cuál es el problema, la mujer estalla de inmediato: "Doctor, ya no tenemos intimidad, no me siento amada, estoy sola, no me presta atención, no me desea...". El terapeuta, decidido a aplicar una solución de shock, le pide a la mujer que se ponga de pie, y la abraza y besa apasionadamente mientras el marido los observa atónito. La mujer, muda, vuelve a sentarse en silencio medio aturdida. El psicólogo, entonces, le dice al marido: "¿Observó? Este es lo que su mujer necesita al menos tres veces por semana. ¿No es capaz de hacerlo?». El marido lo medita un instante y dice: «Está bien, puedo traérsela lunes y miércoles, pero los viernes es imposible porque tengo fútbol".

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