25 de septiembre 2013 - 00:00

Charly, como la ópera, se repite y parece nuevo

Charly García
Charly García
Charly García tiene la maravillosa habilidad de convetir unos vidriecitos de colores en cristales de la mayor pureza. Pocos han entendido como él sobre el manejo de los medios y de la opinión pública. Prácticamente nadie ha podido reciclarse de semejante modo y mantenerse en lo más alto de la ola con una obra que fue monumental en el pasado, pero que hace rato dejó de dar su mejor versión. O lograr tapas de diarios y amplios espacios en los noticieros para dar sólo un poco más de lo mismo.

Ahora convenció de que haría algo muy especial para su debut en el Teatro Colón. Le escribió una carta al jefe de Gobierno ofreciéndole actuar allí. Encantados, Mauricio Macri y el ministro de Cultura Hernán Lombardi le dijeron rápidamente que sí. La rueda empezó a girar. Entró una producción privada (justamente Say No More) que, a la hora de armar el recital en una sala pública, no se privó de poner precios increíblemente altos (entre $ 260 y $ 1860).

Hubo conferencia de prensa en la que García explicó -junto a quien sería su orquestador, luego alejado, Alejandro Terán- que presentaría una suite especialmente escrita para la ocasión y que tendría el respaldo de una sinfónica, y hasta avanzó sobre cuestiones técnico-musicales que darían sentido al nombre de "Líneas Paralelas" con que se bautizaba la experiencia.

Cuando hace pocos días llegó su libro a la calle -llamado del mismo modo-, el misterio empezó a develarse, y se supo, porque allí está la lista de temas, que su concierto del Colón no sería otra cosa que, como tantas veces, un compilado de canciones de diferentes épocas. Sólo quedaba entonces ver cómo sonarían.

Esta última incógnita quedó resuelta con el debut del lunes frente a un Colón repleto, en el que no faltaron diferentes funcionarios y políticos en la platea -Lombardi, Horacio Rodríguez Larreta, el presidente de la Corte Ricardo Lorenzetti, Diego Santilli, Sergio Bergman, el director del Colón Pedro Pablo García Caffi- y algunos pocos artistas -Fabiana Cantilo, Marta Minujín, Rogelio Polesello.

García armó un repertorio dividido en dos partes, con temas ya conocidos y publicados a lo largo de su extensa carrera, desde el "Tango en 2ª" de Sui Generis hasta lo más nuevo, pasando por La Máquina de Hacer Pájaros, Serú Girán, o sus mejores álbumes solistas de los '80. A eso sumó algunos interludios instrumentales que fueron lo único verdaderamente original.

Tocó acompañado por su banda habitual The Prostitution, ampliada a diez integrantes, a la que se sumaron dos cuartetos de cuerdas trabajados con cierta independencia orquestal. Hubo algunas presencias invitadas en el saxo de Bernardo Baraj -valioso, aunque breve-, las performances de Jean François Casanovas y en el coreuta de los Rolling Stones, Bernard Fowler, que viajó para interpretar, muy bien, "Happy & Real". Alejandro Pont Lezica aportó "efectos especiales" que costó descubrir en la marea del concierto, y Renata Schussheim "firmó la imagen del show con una propuesta pobre que estuvo muy lejos de su nombre e historia.

No hubo, como se especuló antes del concierto, roces entre políticos del Ejecutivo nacional y de la ciudad; simplemente porque los nacionales faltaron a la cita (si es que fueron invitados, más allá de la ausencia con causa de la presidente Cristina de Kirchner, de viaje por los Estados Unidos). Y lo que ocurrió artísticamente fue algo que, de alguna manera, le venimos viendo y escuchando a Charly en los últimos tiempos.

La novedad estuvo en el agregado de las cuerdas que funcionaron como "colchones"; pero sobre todo, en el ámbito. El sonido amplificado es siempre un problema en el Colón, y García lo padeció; su voz, que además tuvo problemas técnicos propios de sus limitaciones actuales, quedó siempre en un desagradable segundo plano. Al recital, separado en dos partes, le faltó continuidad. Fue como si nunca terminara de arrancar del todo. Y se diluyó de modo extraño con "Happy & Real" y un único bis con "Inconsciente colectivo". The Prostitution, pese a su alto número de integrantes, estuvo menos al frente que otras veces. Los videos de Schussheim no aportaron especialmente. Y lo mejor, porque en definitiva Charly García es un artista enorme que siempre puede sacar palomas de su galera, estuvo en sus interpretaciones de "Anhedonia" y "Los dinosaurios", en su homenaje a Mercedes Sosa (incluida su voz) con "Cuchillos", o en la potente "Eiti Leda" que puso de pie a toda la sala y despertó la mayor ovación de la noche 



"Líneas Paralelas (Artificio imposible). Actuación de Charly García (voz, teclados, guitarra). Imagen: Renata Schussheim. Con The Prostitution: C. García López (guitarra), F. Samalea (percusión), vibráfono, bandoneón), K. Hayashida (guitarra), F. Von Quintiero (teclados), T. Silva (batería), C. González (bajo), R. Ortega (coros), J. Gándara (cello), Ch. Brebes (violín) y H. Ringer (violín). Doble cuarteto de cuerdas. Invitados: Bernardo Baraj (saxo), Bernard Fowler (voz) y Jean François Casanovas (actuación). (Teatro Colón; 23 de setiembre; repite el lunes 30/9 y en febrero 2014).

Dejá tu comentario