17 de diciembre 2012 - 00:41

“Chavismo sin Chávez” barrió con casi todo, pero resistió Capriles

El alcalde de Caracas y vocero del Comando Carabobo de campaña, Jorge Rodríguez, ayer junto al designado por Hugo Chávez como su eventual sucesor, Nicolás Maduro.
El alcalde de Caracas y vocero del Comando Carabobo de campaña, Jorge Rodríguez, ayer junto al designado por Hugo Chávez como su eventual sucesor, Nicolás Maduro.
Caracas - El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) superó con creces la primera prueba del «chavismo sin Chávez», al ganar 20 de las 23 gobernaciones que estaban ayer en disputa, recuperando 5 distritos. El alivio en el campo opositor fue que el excandidato presidencial Henrique Capriles logró retener el estratégico estado Miranda, para el que se había postulado un peso pesado del chavismo, Elías Jaua.

«¡El mapa está pintado rojo, rojito!», exclamó el alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, vocero del oficialismo, una vez que el Consejo Nacional Electoral (CNE) confirmó la tendencia favorable para el Gobierno.

Hasta estos comicios, 15 gobernaciones eran controladas por el oficialismo, y 8 por la oposición. «Es un regalo para nuestro presidente Chávez. Cinco gobernaciones que estaban en manos de la derecha han sido rescatadas por el pueblo y entregadas a las manos de Hugo Chávez. Ni una sola de las regiones que estaban en el cuadro revolucionario fueron perdidas por el PSUV, 20 de las 23 gobernaciones están en nuestro poder», indicó Rodríguez en una conferencia de prensa en la que estaba acompañado por otros pesos pesados, como el canciller Nicolás Maduro, recientemente nombrado por Chávez como su sucesor.

Al cierre de esta edición, las cifras preliminares indicaban que Capriles retenía el estado de Miranda, que comprende parte de Caracas, con una ventaja de apenas cuatro puntos (50 a 46) sobre el exvicepresidente Elías Jaua. «Ya sabemos el resultado de Miranda! El pueblo habló y decidió! Esperemos que se anuncien los resultados! Que viva Miranda!», escribió Capriles en su cuenta de Twitter, celebrando un resultado que sabe a poco para sus aspiraciones presidenciales.

La oposición retuvo Amazonas y Lara, aunque perdió el estado más poblado y rico del país, el petrolero Zulia (noroeste). Allí, el candidato oficialista Francisco Arias Cárdenas, que ya gobernó esta región en dos períodos de 1995 a 2000, ganó por un 50,99% de los sufragios al hasta ahora gobernador Pablo Pérez (Un Nuevo Tiempo, Acción Democrática), que obtuvo un 46,74%. El chavismo cantó victoria además en Anzoátegui, Apure, Aragua, Barinas, Cojedes, Delta Amacuro, Falcón, Guárico, Mérida, Yaracuy, Nueva Esparta, Portuguesa, Sucre, Trujillo, Vargas, Los Andes, Monagas, Táchira y Carabobo, estas últimas cuatro arrebatadas a la oposición. No votó el distrito Capital, Caracas.

Los venezolanos volvieron ayer a las urnas para nombrar a sus nuevos líderes regionales en medio de la preocupación popular por el estado de salud del mandatario, convaleciente en La Habana tras su cuarta operación.

«Podemos con satisfacción decir que ha sido una jornada exitosa, ha sido una jornada donde una vez más se ha puesto a prueba el sistema electoral, la voluntad democrática del pueblo venezolano, la voluntad de participación», señaló Sandra Oblitas, una de las rectoras principales de la institución.

Unos 17,4 millones de venezolanos estaban habilitados para elegir a los gobernadores y diputados regionales, aunque, si bien no había hasta esta noche datos oficiales, la asistencia a las urnas fue bastante moderada y menor que las de los comicios presidenciales de octubre, según reportó la prensa local.

Los comicios de ayer cobraron especial importancia a raíz del estado de la salud de Chávez, quien el 10 de enero debe asumir el próximo mandato y está en La Habana recuperándose de la operación que se le practicó el martes, la cuarta en un año y medio para combatir el cáncer que padece en la zona pélvica.

La pulseada electoral sirvió también para medir cuánto del estado de salud del mandatario se traducía en las urnas, en parte porque el oficialismo basó los últimos días de campaña en el llamado a votar para «home-najear» al comandante.

La suerte de Capriles Radonski resulta de importancia porque, al lograr retener la gobernación de Miranda, probablemente tenga el camino expedito para volver a ser el aspirante a presidente de la oposición si la salud de Chávez obligara a nuevos comicios. Aun así, el mismo Capriles Radonski buscó restarle importancia a su resultado: «No se trata de mi suerte, sino de la suerte de todos los venezolanos», afirmó.

El mayor general Wilmer Barrientos, jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada (Ceofanb), destacó la «tranquilidad» con que se desarrolló la jornada, subrayó la «normalidad y solidez» del proceso, y detalló que hubo apenas 19 detenciones por delitos electorales menores.

Durante todo el día, oficialismo y oposición llamaron a los ciudadanos a acudir a votar. El vicepresidente, Nicolás Maduro, pidió «un voto de amor por Chávez», instó a «no fallarle al comandante» y reclamó «una oposición verdaderamente política, con un pensamiento social y un respeto por el pueblo, alejada de los dogmas neoliberales». La conferencia de Maduro generó la queja de otro de los rectores del CNE, Vicente Díaz, quien acusó al vice de violar las normas al exhortar en público a votar por los candidatos del Gobierno.
Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA; y Ámbito Financiero

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