Washington - El ex vicepresidente estadounidense Dick Cheney defendió ayer la política antiterrorista del Gobierno de George W. Bush y sus técnicas de interrogatorio, las mismas que Barack Obama calificó como «tortura» en un inédito contrapunto desde el inicio del mandato del demócrata.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Nunca se permitió la tortura, y los métodos se revisaron de forma cuidadosa desde el punto de vista legal antes de ser aprobados», dijo Cheney en un discurso sobre seguridad nacional en un centro de estudios conservador de Washington, minutos después de que Obama hablase sobre el mismo tema.
«Fui y sigo siendo un firme defensor de nuestro programa de interrogatorios refinados», insistió, para añadir que los mismos, que incluyeron la asfixia simulada, «fueron legales, esenciales, justificados, exitosos y lo correcto».
Alabó también a los funcionarios de inteligencia que interrogaron a los sospechosos de terrorismo, en su opinión, pueden estar «orgullosos de su trabajo, orgullosos de los resultados porque lograron prevenir la muerte violenta de miles, quizás cientos de miles de personas».
Insistió en que la decisión de Obama de prohibir ese tipo de prácticas es completamente «insensata».
«Es una temeridad encubierta de rectitud que hará que el pueblo estadounidense esté menos seguro», afirmó el ex vicepresidente, que tras ser entre bambalinas uno de los hombres más influyentes de los dos mandatos de Bush se ha convertido ahora en un invitado habitual de los principales programas políticos de televisión.
El ex número dos de EE.UU., considerado uno de los vicepresidentes más poderosos de la historia, atacó también la decisión de Obama de desclasificar varios documentos que detallan cómo el anterior Gobierno dio luz verde a la CIA para poner en práctica técnicas consideradas tortura por la actual Casa Blanca.
«Al público se le dijo menos de la mitad de la verdad», aseguró Cheney, quien apuntó que se borró en los documentos lo que logró descubrir el Gobierno gracias «a los métodos en cuestión».
Criticó también la decisión del actual mandatario de clausurar la prisión militar estadounidense de Guantánamo, en Cuba. «A la administración (de Obama) le ha resultado fácil recibir aplausos en Europa por la clausura de Guantánamo, pero resulta delicado el encontrar una alternativa que sirva los intereses de la Justicia y la seguridad nacional estadounidense», dijo.
Dejá tu comentario