13 de diciembre 2010 - 00:00

Chernobyl ahora será paseo para turistas

Moscú - La central nuclear de Chernobyl abrirá sus puertas a turistas desde enero, con la organización de visitas a la planta donde se produjo el desastre atómico que provocó 65 muertos inmediatos y más de 4.000 como consecuencia de la expansión de material radiactivo, cifra que otros estudios estiman en 500.000. El anuncio, reportado por agencias rusas, fue realizado por el ministro de Emergencias ucraniano, Viktor Baloga, quien dijo que la cartera completa las tareas para ampliar la apertura del sitio nuclear, limitada hasta ayer a grupos particulares que tuvieran autorización oficial y realizaran pagos estimados entre u$s 200 y u$s 400.

El miércoles se cumplirá el décimo aniversario de la clausura definitiva de la planta, que el 15 de diciembre de 2000 procedió al cierre del tercer reactor, el único que permanecía abierto desde la explosión del reactor 4, que provocó el desastre nuclear el 26 de abril de 1986. Por ese episodio, además de las 65 personas muertas en el incidente se estima que fueron al menos 4.000 las víctimas mortales como consecuencia de patologías provocadas por material radiactivo, según datos oficiales de la Organización Mundial de la Salud y de la Agencia Internacional de Energía Atómica.

Otros estudios sostienen que las víctimas mortales por causas derivadas del incidente nuclear llegan a 500.000 y que las consecuencias persistirán por lo menos hasta el año 2065. Cuando se produjo el cierre del tercer reactor, el entonces presidente de Ucrania, Leonid Kuchma, dijo que la clausura se realizaba en homenaje a las víctimas y «por el bien y el futuro de las personas vivas».

El cuarto reactor explotó a los 44 segundos de la 1.23 del 26 de abril de 1986, cuando estaba en curso una prueba sobre el funcionamiento de la turbina en el caso de un black-out eléctrico. En ese momento, en el interior del reactor de Chernobyl, en la región ucraniana en la frontera con Bielorrusia, por entonces parte de la Unión Soviética, había 200 toneladas de uranio.

La explosión produjo una nube radiactiva de efectos devastadores: 36 horas después del incidente fueron evacuadas unas 45.000 personas, y en los días sucesivos más de 130.000 en un radio de 30 kilómetros. En los primeros diez días posteriores a la catástrofe más de 30 helicópteros militares intentaron controlar la fuga radiactiva arrojando 1.800 toneladas de arena y 2.400 toneladas de plomo sobre el reactor. Sólo 11 días después de la catástrofe, el 6 de mayo de 1986, la situación fue considerada bajo control. En la zona siguen naciendo niños con malformaciones y continúa en niveles alarmantes la cantidad de casos de cáncer y otras patologías gravísimas.

Agencia ANSA

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