7 de mayo 2010 - 00:00

China aumenta las compras de maíz a EE.UU.

La siembra de maíz en Estados Unidos ya alcanza el 68% del área, en comparación con el 50% de la semana anterior.
La siembra de maíz en Estados Unidos ya alcanza el 68% del área, en comparación con el 50% de la semana anterior.
La actividad de compras de maíz por parte de China se ha iniciado con mucha fortaleza en la presente temporada, con exportaciones muy auspiciosas y la expectativa de que esto sea el comienzo de una nueva tendencia. En el curso de la semana anterior, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) anunció la compra de 115 mil toneladas de maíz de la nueva campaña norteamericana por parte de EE.UU., la más significativa en este producto en casi una década. A esta compra hay que añadir la creciente demanda de destilados de etanol (DDG) por parte de China en las últimas semanas, lo que hace pensar que las reservas de granos forrajeros de esta nación se encuentran por debajo de lo que el mercado pensaba.

Los elevados precios del petróleo de hace unas semanas también han contribuido a incentivar la industria del etanol en Estados Unidos, actividad que experimentó un crecimiento sostenido en los primeros meses de este año.

Las primeras estimaciones de la campaña norteamericana dan cuenta de que, por efecto de una mayor área de siembra, se obtendrá una cosecha récord de 333 millones de toneladas, superior a la de la campaña anterior en 26 millones de toneladas. El récord anterior se registró en 2008, con una cosecha de 331,2 millones de toneladas. Por supuesto que para que pueda alcanzarse el récord previsto, el clima deberá dar la última palabra y esta circunstancia no se definirá, sino hasta ir conociendo los informes sobre el estado de los cultivos que se revelen en el transcurso de los meses de julio y agosto.

La siembra de maíz en Estados Unidos ya alcanza el 68% del área, en comparación con el 50% de la semana anterior, el 32% del año anterior a esta altura y el 40% del promedio de los últimos cinco años.

El clima del medio oeste ha permitido una rápida implantación, y de este modo, los cultivos se encontrarán menos susceptibles a las altas temperaturas durante la polinización y a las heladas tempranas del otoño boreal.

En soja, las compras chinas también resultan satisfactorias, aunque algunos analistas comienzan a advertir acerca de la probabilidad de una desaceleración en el ritmo actual de compras. Ya se han anotado muchos negocios con mercadería sudamericana para el período comprendido entre mayo y julio. Las exportaciones de los meses de mayo y junio se ubicarán por encima de los 5 millones de toneladas para cada mes, lo que constituiría un nuevo récord.

La industria aceitera brasileña (ABIOVE) pronostica que la cosecha de ese país alcanzará los 67,9 millones de toneladas, 300 mil más que lo estimado en el mes de marzo. En la campaña anterior, Brasil produjo 57,3 millones de toneladas. Además, ABIOVE estima que la molienda total será de 32,9 millones de toneladas, con exportaciones por 29 millones de toneladas.

Por su parte, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó recientemente una producción de 54,8 millones de toneladas, en comparación con los 32 millones de toneladas obtenidos en el ciclo anterior.

La cosecha brasileña ya se encuentra prácticamente finalizada y esta actividad entra en su etapa final en nuestro país.

La demanda de proteínas vegetales en todo el mundo sigue siendo sostenida. La harina de soja contabiliza las dos terceras partes de la demanda total de proteínas de este origen en el mundo, de acuerdo con los últimos datos revelados por el USDA. Le siguen la harina de colza, con un 14% de participación total, la harina de semilla de algodón y la harina de girasol. Las harinas de pescado contabilizan solamente un 2% de la demanda mundial de harinas proteicas, aunque este año -y como consecuencia del efecto de la corriente del Niño- los faltantes de oferta son relevantes en Perú y Chile. A partir del terremoto chileno, la demanda mundial de harinas de pescado se acentuó y los precios mejoraron notablemente, lo que también determinó una mayor demanda de harina de soja.

Los principales demandantes de harina de soja en el mundo son, en orden de importancia, China, la CEE y EE.UU. El cuarto es Brasil, gracias al destacado desarrollo de su industria avícola.

En China, el consumo alcanzará, según datos del USDA, los 35,25 millones de toneladas, en tanto que en la CEE llegará a los 31,5 millones de toneladas. El consumo norteamericano alcanza los 27,6 millones, en tanto que el de Brasil es de 12,6 millones de toneladas.

De las exportaciones globales, y asumiendo una cosecha 2009/10 de 54 millones de toneladas con una producción de harina de soja de 28,2 millones de toneladas, la Argentina aportará en esta campaña al mercado exportador unos 27 millones de toneladas o sea el 46% del total mundial.

La especialista del mercado de soja de Prudential Bache, Anne Frick, sigue pensando que esta plaza experimentará una corrección bajista en el curso del próximo mes de junio con un pronóstico de precios bastante pesimista, que la analista proyecta en torno a los u$s 311 por tonelada para la posición julio del Chicago Mercantile Exchange. Frick destaca, además, que la posición de cosecha nueva en Chicago, correspondiente al mes de noviembre, cuenta con un riesgo de baja potencial al área de los u$s 294 por tonelada, en caso de confirmarse que la campaña estadounidense de este año supere a la de 2009.

Informe de Panagrícola

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