3 de febrero 2009 - 00:00

China, peor: 20 millones de personas caen en el desempleo

Un nutrido grupo de chinos llegados de zonas rurales espera por una oportunidad de trabajo en la ciudad de Nanjing. El desempleo en ese sector de los trabajadores no aparece en las estadísticas oficiales, pero constituye una preocupante amenaza de conflicto social.
Un nutrido grupo de chinos llegados de zonas rurales espera por una oportunidad de trabajo en la ciudad de Nanjing. El desempleo en ese sector de los trabajadores no aparece en las estadísticas oficiales, pero constituye una preocupante amenaza de conflicto social.
Pekín - En un nuevo indicio de que la crisis económica internacional golpea cada vez con más fuerza a China, el Gobierno de ese país reveló ayer que más de 20 millones de campesinos que habían migrado a las ciudades y trabajaban en el sector industrial han perdido sus empleos. La noticia supone un doble sobresalto: por un lado, el freno de la economía china priva al mundo de uno de los motores que podrían reducir la duración e intensidad de la recesión global; por el otro, el salto del desempleo genera severos peligros de conflicto social y político en el gigante asiático.
La encuesta, presentada ayer en Pekín, fue elaborada por el Ministerio de Agricultura en 150 municipios de 15 provincias antes de la celebración del Año Nuevo lunar (este año, el 26 de enero), festividad en la que tradicionalmente los inmigrantes retornan a sus lugares de origen. El director de la Oficina del Grupo Central de Trabajo Rural, Chen Xiwen, afirmó que el 15,3% de los 130 millones de trabajadores inmigrantes que tiene el país regresó a sus localidades sin trabajo.
La tasa oficial de desempleo «urbano» a finales de 2008 se situó en un 4,2%, el nivel más alto desde 2003, y eso teniendo en cuenta que el cómputo no incluye a los mencionados millones de campesinos que viajan a las ciudades en busca de trabajo y que no aparecen registrados oficialmente. Según un estudio de la Academia China de Ciencias Sociales (CASS), si se incluye esa masa de inmigrantes, el índice real de desempleo se sitúa en la actualidad en un 9,4%.
El director de la Oficina del Grupo Central de Trabajo Rural reveló estas cifras durante la presentación del primer documento de 2009 elaborado conjuntamente por el Consejo de Estado y el Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh).
En el texto, el régimen de Pekín remarca la importancia de impulsar la agricultura y el sector rural como respuesta a la crisis económica y laboral que vive la nación. La caída de la demanda exterior obligó al cierre de miles de pequeñas industrias del litoral, que ha venido acompañado de numerosas protestas de los obreros.
El propio Gobierno reconoció que este año será «posiblemente el más duro» en materia económica desde el inicio del nuevo siglo, y apostó por mejorar la agricultura como motor de cambio.
El presidente Hu Jintao alertó días atrás del riesgo de inestabilidad social debido al impacto de la crisis financiera.
Algunos expertos alertan sobre la creciente posibilidad de conflictos sociales como consecuencia del aumento del desempleo, un riesgo que hasta ahora el Gobierno ha tratado con mano dura, censura y una campaña de detención de disidentes y activistas iniciada ya antes de los Juegos Olímpicos.
Los sociólogos de la CASS, una institución adscripta al régimen, alertaron en diciembre que los conflictos se van a intensificar.
Además del desempleo, la recesión está afectando a China -tercera economía mundial, sólo por detrás de Estados Unidos y Japón- con una desaceleración económica, un enorme riesgo de deflación en el actual trimestre y una cada vez mayor diferencia entre ricos y pobres.
En el último trimestre de 2008, el crecimiento del PBI se situó en el 6,8%, arrastrando a la baja el dato de crecimiento anual, que sólo fue del 9% después de más de un lustro avanzando a dobles dígitos. Crecer a menos del 9% significa para el régimen no poder absorber a millones de personas que se incorporan cada año al mercado de trabajo.
Por esta razón, el Consejo de Estado y el Comité Central del PCCh lanzaron un paquete de medidas centradas en el sector rural, con el objetivo de relanzar la agricultura y la capacidad adquisitiva de los campesinos. Aproximadamente la mitad de los más de 1.300 millones de habitantes del país habita en zonas rurales, poco desarrolladas hasta la fecha en contraste con el pujante litoral.
En ese sentido, el jefe de Seguridad chino, Zhou Yongkang, dijo en un artículo en la revista Qiushi (Buscando la Verdad), perteneciente al PCCh, que «mantener un desarrollo económico estable y veloz es la principal tarea del trabajo económico en 2009».
«La economía está conectada con la supervivencia de la gente, afecta a todas las familias y es la base de la estabilidad y de la armonía social», declaró Zhou. La revista dijo que el discurso fue pronunciado en un encuentro del Gobierno en diciembre.
«Los departamentos políticos y legales deben cumplir cabalmente su primera responsabilidad: mantener la estabilidad social», agregó.
Agencias EFE, Reuters y AFP

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