Lagarde destacó que la Bolsa de Shanghái -que cerró ayer con un alza de casi un 3,5%, reponiéndose del descalabro de casi el 11% sumado en las tres últimas sesiones- todavía refleja un alza del 80% en relación con un año atrás. "Es un mercado que está creciendo de forma extraordinaria", señaló.
Sobre el comportamiento del mercado, "la posibilidad de que las acciones principales reboten en el próximo mes es bastante grande dado que la liquidez ahora es rica en el mercado y la capacidad de vender en corto se ha frenado en gran medida", dijo ayer Zhang Qi, analista de Haitong Securities en Shanghái. "Si la confianza vuelve, no es difícil que el índice suba al nivel del viernes pasado, que fue de 4.100 puntos", agregó.
China se ha lanzado a una amplia política de compra de acciones en el mercado para intentar frenar las turbulencias y mantener un nivel suficiente de liquidez.
"El hecho de que quieran mantener un nivel de liquidez proporcional a un proceso ordenado también es bastante bueno", señaló Lagarde, indicando que este intervencionismo no influiría en la integración de China al sistema financiero internacional. El FMI estudia actualmente añadir el yuan al paquete de divisas que componen su unidad de cuenta (los Derechos Especiales de Giro o SDR). "Continuaremos (con ese trabajo) y no nos desviaremos debido a algunas turbulencias bursátiles", aseguró Lagarde.
| Agencias Afp y Reuters |


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