9 de abril 2009 - 00:00

Chiste irrumpe en el duelo de Italia

Una foto distribuida por la oficina del primer ministro muestra a Silvio Berlusconi brindando consuelo a una mujer en L’Aquila.
Una foto distribuida por la oficina del primer ministro muestra a Silvio Berlusconi brindando consuelo a una mujer en L’Aquila.
Roma - Las esperanzas de rescatar sobrevivientes del violento sismo que arrasó el lunes el centro de Italia, que dejó al menos 272 muertos, se extinguían anoche, mientras el país se preparaba para los multitudinarios funerales nacionales previstos para mañana. En un contexto de congoja, mientras algunas víctimas comenzaban a ser enterradas, el primer ministro, Silvio Berlusconi, aconsejó a los damnificados tomarse la situación «como un fin de semana de camping» o a «irse a la costa para Pascua» gratis ya que «pagamos nosotros», en declaraciones que asombraron al mundo.

En L'Aquila, capital de la región de Abruzzo, epicentro del terremoto, el premier instó a los niños a que les «pidan a su mamá que los lleve al mar, allí hay hoteles dispuestos a recibirlos». «Vayan a la costa, es Pascua, los invitamos a aprovechar los alojamientos, tómense unos días que pagamos nosotros», afirmó el mandatario a los afectados, en aparente alusión a plazas reservadas por el Gobierno. «Estén tranquilos, nosotros nos encargamos del inventario de las casas dañadas y ustedes reposan en la costa. El Estado está cerca de ustedes», subrayó.

«No les falta de nada, tienen atención médica, comida caliente. Claro que su refugio actual es completamente provisional pero, justamente, hay que tomárselo como un fin de semana de camping», respondió a una pregunta de los medios al ser consultado sobre la situación de los damnificados. Al menos 28.000 personas se quedaron sin hogar. Cerca de 3.000 carpas albergan a algunos de ellos, repartidas en 31 campamentos.

Las declaraciones de Berlusconi, difundidas por el canal de televisión alemán NTV, «fueron recibidas con aplausos y agradecimientos», indicó una nota gubernamental ante la polémica.

Un periodista preguntó: «¿No le parece un poco fuera de lugar lo que dijo el martes, que hacer la vida en campamento es como hacer camping?»

Berlusconi respondió: «Me parece que los chicos ayer necesitaban ser encaminados hacia la sonrisa, el optimismo, el juego; intervinimos con médicos y payasos».

La realidad parece derrumbar el optimismo de Berlusconi. En el pequeño pueblo italiano de Camarda, en la región de Abruzzo, los damnificados no tienen más remedio que arreglárselas y se lavan en un arroyo, hacen sus necesidades detrás de un árbol y cocinan con fogatas. «Las carpas azules las recibimos sólo hoy (por ayer), tres días después del sismo. Las dos primeras noches tuvimos que dormir en un colectivo de mi empresa de transporte», contó Paolo Boccabella.

«Ha sido difícil, muy difícil. Nos acaban de entregar las carpas, pero no hay nada dentro. Tuvimos que regresar a nuestras casas para sacar por lo menos los colchones. Nos prometieron instalar baños químicos, pero no llegaron», describió Fernando Alloggia, de unos cuarenta años.

El balance provisional se elevó a 272 fallecidos, entre ellos 16 niños, según los últimos datos divulgados por carabineros de L'Aquila. «Temíamos 1.000 víctimas», indicó Berlusconi.

El premier confirmó que los funerales previstos mañana serán oficiados por el obispo de L'Aquila, monseñor Giuseppe Molinari, y presididos por el secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, número dos del Vaticano. El Viernes Santo será declarado día de luto nacional en Italia.

Mientras tanto, los socorristas seguían su extenuante labor de rescatar cuerpos de los escombros, sobre todo en el casco histórico de L'Aquila, donde miles de edificios y monumentos se desplomaron por el violento movimiento telúrico, entre ellos varias basílicas y joyas arquitectónicas.

Las primeras víctimas habían comenzado a ser enterradas ayer mismo, antes de la ceremonia oficial de mañana. Entre los muertos por el temblor figuran la argentina Andrea Passamonti y su bebé de cinco meses. La mujer de 38 años vivía en Onna, un emblemático pueblo de la región borrado del mapa por el terremoto.

Las tareas de rescate se prolongarán hasta el domingo, anunció el ministro italiano del Interior, Roberto Maroni.

Agencias ANSA, AFP, EFE,
Reuters y DPA

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