- ámbito
- Edición Impresa
Ciccone: imparable puja por citas y presencias
Ariel Lijo
Fue una declaración escueta, en la cual Ciccone se remitió a lo que ya había declarado como en diciembre pasado, en cuanto a que mantuvo dos encuentros con Amado Boudou, y defendió las gestiones para levantar la quiebra de la empresa justificando que tenía la responsabilidad sobre 400 empleados a su cargo.
El empresario se presentó en los tribunales de Comodoro Py junto con sus abogados Maximiliano Rusconi y Gabriel Palmeiro y confirmó que con Boudou mantuvo dos reuniones: una en los estudios del canal Telefé, donde el vicepresidente había concurrido como visita a un programa, y otra en el restorán I Fresh Market de Puerto Madero. Hechos similares a los que ya describió su yerno, Guillermo Reinwick, que también está indagado.
Ninguno de los dos ha modificado su primera versión, posibilidad que habría afectado por completo la dirección de la causa.
La táctica resulta ahora más visible: los Ciccone buscan consolidar ante el juez y ante el fiscal Jorge Di Lello su rol de víctimas en la trama mediante la cual su empresa fue adquirida por la firma The Old Fund.
En diciembre, Ciccone dijo que el primer encuentro con el vicepresidente fue en julio de 2010 en los estudios de Telefé, al cual accedieron por el exgerente del canal Gabriel Bianco, quien este lunes declaró como testigo y dijo que Boudou nunca mantuvo una reunión en las instalaciones de la emisora propiedad del Grupo Telefónica.
Ciccone relató además haber conocido al empresario José María Núñez Carmona, y a Alejandro Vandenbroele, el titular de The Old Fund que adquirió el 70 por ciento de la gráfica.
Para hoy está prevista la declaración testimonial de Eduardo Romano, el secretario privado de Boudou, a raíz de que se registraron llamados entre él y teléfonos de The Old Fund; y también la indagatoria de Guido Forcieri, exjefe de Gabinete del Ministerio de Economía y ahora director por la Argentina en el Banco Mundial.
Forcieri fue señalado por Rafael Resnick Brenner, exjefe de asesores de la AFIP, como la persona que presentó a Núñez Carmona como "encargado" del Ministerio de Economía en el tema Ciccone, en el marco del pedido de plan de facilidades de pago.
Mediante un comunicado, la semana pasada Forcieri sostuvo que nunca se reunió con Núñez Carmona para hablar sobre la calcográfica. Otro episodio que ya resuelta típico en el expediente: reuniones, llamadas y contactos que se relatan con lujo de detalles y luego una de las partes los desmiente.
Anoche todo indicaba que Forcieri hoy no declarará. Lo hará más adelante, luego de designar a su abogado defensor.
Por su parte, el fiscal federal Gerardo Di Masi pidió ayer investigar a Núñez Carmona por presuntas amenazas a Reinwick.
Ante el juez Marcelo Martínez de Giorgi, el fiscal pidió varias medidas de prueba para determinar si se concretó o no la amenaza, que habría sido hecha en una reunión en pleno proceso de salvataje de la calcográfica.
Según declaró Reinwick, en febrero de 2012 recibió amenazas de Núñez Carmona: "Nosotros sabemos dónde vive él; él tiene cinco hijos y esto que le quede claro a todos, yo vengo acá y le quemo un pibe por la sencilla razón de que se va a hacer cargo él de este quilombo".
El fiscal pidió como medida de prueba realizar un entrecruzamiento de llamados entre Reinwick, Núñez Carmona y Vandenbroele. A la vez solicitó que sean citados a declarar como testigos Nicolás Ciccone, Silvia y Olga Ciccone y el empresario Claudio Belocopitt, quienes habrían sido testigos de la amenaza.
Mañana se espera que Núñez Carmona se presente a indagatoria. El empresario se trasladó la semana pasada a Uruguay y todavía se desconoce quién lo defenderá en el expediente luego de que el abogado Diego Pirotta, que representa a Boudou, renunció a su función.


Dejá tu comentario