23 de marzo 2015 - 00:00

Cinalli: rigor, imaginación y un estilo inconfundible

Entre los recurrentes temas de Cinalli, ocupa el primer lugar el cuerpo humano monumental o también fragmentado, enfatizando su contenido erótico.
Entre los recurrentes temas de Cinalli, ocupa el primer lugar el cuerpo humano monumental o también fragmentado, enfatizando su contenido erótico.
Después de varios años, Ricardo Cinalli (Santa Fe, 1948) vuelve a exponer en Buenos Aires. Radicado en Londres desde hace varias décadas, ha realizado tanto allí como en muchas otras ciudades europeas una vasta labor muralística, importantes frescos en palacios, iglesias, nuestra Embajada en Londres y residencias particulares, además de exposiciones colectivas e individuales.

"Nocturnos", en el Palais de Glace (Posadas 1725), bajo la curaduría de Patricia Rizzo que ya había organizado su retrospectiva en el Museo Nacional de Bellas Artes en 2006, revela una vez más al Cinalli consustanciado con el gran rigor dibujístico que lo ha caracterizado desde siempre. Los temas en Cinalli son recurrentes, en primer lugar, el cuerpo humano monumental o también fragmentado, enfatizando su contenido erótico ya se trate de pies, manos, las piernas, el pene.

Los dibujos en gouache y carbonilla son producto de su maestría y esta vez los ha cubierto con una gasa transparente lo que los hace evanescentes.

Su obra es fantástica, palabra que el semiólogo belga Boris Torodoff define como aquello que existe entre lo extraño y lo maravilloso, entre lo que se percibe desde el punto de vista de la realidad y lo que puede ser el resultado de la imaginación.

Cinalli tiene gran fascinación por la musculatura en sus desnudos masculinos, sus mujeres tienen la cualidad de la clásica madonna, las escenas mitológicas con minotauros, centauros y centauras son perturbadoras y están en un contexto de gran teatralidad.

Siempre hay un componente religioso, la corona de espinas, así como la presencia de diamantes esparcidos en banquetes voluptuosos contra un fondo de cipreses a la Van Gogh, como en "Nocturno III", una escena dolorosa en la que incluye su autorretrato

Ya había utilizado diamantes en naturalezas muertas. Su intención desde que se interesó por el arte era agregar objetos para sacarlas de su convencionalismo. Recordamos, por ejemplo, su ilustración de los poemas de "Las Flores del Mal" de Baudelaire y su serie de "Gente Negra".

Otra constante es la luna y su misteriosa luminosidad que descubrió en los campos uruguayos así como los agujeros abismales.

En sus obras desarrolla su pensamiento acerca de la vida, la muerte, el amor, la expresividad del cuerpo humano.

Afortunadamente, Cinalli es un artista difícil de encasillar, se nutre de la historia del arte, lo barroco, lo neoclásico,, el renacimiento, bordea el surrealismo, pero lo que lo hace realmente un artista es que no se lo puede confundir con ningún otro.

Entre las obras realizadas entre 2013 y 2015 para esta exhibición se encuentra "Pasaje" (2015), óleo sobretela de 500 x 210 cm que compendia gran parte de su iconografía.

En una ocasión el crítico Raúl Santana dijo que "su obra se yergue solitaria como un monumento". No pensamos en la idea de monumento como algo muerto, sino que creemos que se refirió al hecho de que Cinalli sigue su derrotero artístico sin importarle tendencias o corrientes en boga. Trata de desentrañar los conflictos y problemas contemporáneos desde una visión onírica, metafísica y trascendente.

Clausura el 12 de abril.

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