20 de septiembre 2011 - 00:00

Clave: latinos se alejan de los demócratas

Washington - El apoyo de los hispanos a la gestión del presidente de EE.UU., Barack Obama, cayó a un nivel mínimo cuando sólo quedan 14 meses para las elecciones de 2012, unos comicios en los que la minoría de mayor crecimiento del país será decisiva.

El 68% de los latinos apostaron en 2008 por las promesas de «esperanza» y «cambio» del líder demócrata, pero cuatro años después tan sólo el 48% aprueba su labor en la Casa Blanca, según las últimas encuestas.

La promesa incumplida de la reforma migratoria erosionó la confianza en Obama de una comunidad que además sufrió con crudeza las consecuencias de la crisis económica.

El descontento de los latinos, que este mes celebran su herencia hispana con la administración demócrata, alarma en el seno de un partido que sabe que tener el favor de este grupo es clave en estados como California, Nuevo México y Texas, donde al menos uno de cada cinco votantes será latino en 2012.

El censo de 2010 certificó la importancia e influencia que tendrán los votantes latinos en los próximos comicios, al revelar que esta colectividad ya supera los 50 millones de personas, lo que representa el 16% de los más de 308 millones de habitantes del país.

De este modo, en 2012 los expertos vaticinan un récord en la participación de los votantes latinos, tanto por su crecimiento poblacional como por las campañas que llevan a cabo los grupos proinmigrantes para concientizarlos sobre la importancia de registrarse para acudir a las urnas.

Así lo explicó Evan Bacalao, el director de Compromiso Social de Fondo de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos (NALEO).

Con el poder latino en ascenso y encuestas que muestran a este grupo cada vez más alejado de los demócratas, el interrogante que se abre es qué porcentaje de los votos que no irán para Obama acabarán del lado de los republicanos, muchos de los cuales tienen un discurso marcadamente antiinmigrante.

Las últimas encuestas revelan que, a pesar de la amplia mayoría hispana que apostó por los demócratas en 2008, hoy sólo el 39% de los latinos asegura que repetirá el sentido de su voto el próximo año.

Las asociaciones hispanas advierten desde hace meses que Obama tiene por delante una ardua tarea de convencimiento si quiere volver a conquistar a la mayoría de los latinos, decepcionados por el aumento de las deportaciones y la promesa incumplida de la reforma migratoria.

Estos grupos vaticinan que, si Obama no consigue recuperar la confianza de los hispanos y algunos sectores republicanos mantienen su discurso antiinmigrante, buena parte del voto latino podría terminar en la bolsa de la abstención.

Los hispanos, que en 2050 representarán el 29% de la población de EE.UU., sufrieron con crudeza las consecuencias de una crisis que golpeó de manera importante a dos de los sectores que emplean más latinos: la construcción y la industria.

La tasa de desempleo entre los hispanos es del 11,3%, superior a la media del país, del 9,1%; además, un millón de latinos estuvieron sin trabajo durante seis meses o más.

En este sentido, uno de los sectores más golpeados por la recesión son los jóvenes hispanos, que registran una tasa de desempleo del 19,3%.

Así, la decepción que la comunidad hispana experimenta frente a la política demócrata, a la que confió sus «sueños» y «esperanzas» en 2008, no radica sólo en las promesas migratorias que quedaron en el tintero sino también en una incertidumbre económica que se dejó sentir con más fuerza en las minorías del país.

Agencia EFE