15 de enero 2010 - 00:00

Clooney revela secretos de los “viajeros frecuentes”

Tres momentos de «Amor en el aire», la película donde George Clooney es un pasajero que por la frecuencia de sus viajes recibe miles de beneficios, que nos fueron explicados por Héctor Perícoli, ejecutivo de la línea aérea en la que transcurre el film.
Tres momentos de «Amor en el aire», la película donde George Clooney es un pasajero que por la frecuencia de sus viajes recibe miles de beneficios, que nos fueron explicados por Héctor Perícoli, ejecutivo de la línea aérea en la que transcurre el film.
Una elite de argentinos podrían responder como, en un vuelo a Los Angeles, lo hizo el pasajero del asiento de al lado del novelista Walter Kirn, cuando éste preguntó de qué lugar era.

«Soy de acá» -se enorgulleció, palmeando el asiento- «vivo de avión en avión, me paso volando unos 300 días al año. Tengo mis privilegios, con el ticket más barato y estoy en Business. Bueno, no soy el único en esto, conozco muchos que viven en el aire como yo».

El ángel exterminador

Ahí a Kirn se le comenzó a ocurrir el punto de partida de su próxima novela, que llamó «Up in the Air» y que 8 años después se convirtió en la película «Amor en el aire», protagonizada por George Clooney, y dirigida por Jason Reitman («Gracias por fumar», «Juno») que la próxima semana se estrena en Buenos Aires.

«Amor en el aire» es una comedia dramática que cuenta la historia de Ryan Bingham un «experto en reducción corporativa», eufemismo para el feroz trabajo de echar gente con una sonrisa, explicándole que es una gran oportunidad que le da la compañía al dejarlo cesante. Su atonía moral hace que su labor de andar cesanteando gente de todo Estados Unidos no le quite el sueño, porque sabe que ni por casualidad va a volver a toparse con alguno de ésos que pasaron al ejército de los desempleados. A Ryan no le interesa tener lazos con nadie, es un desarraigado al que algunos encuentros circunstanciales le bastan y lo que más le importa es llegar a acumular los 10 millones de millas de pasajero frecuente que lo colocan en una superelite, y le darán privilegios de por vida. Dos mujeres vendrán a arruinarle sus apacibles proyectos. Una joven trepadora (Anna «Crepúsculo» Kendricky) que sostiene que hoy los despidos se hacen por videoconferencia o por celular y basta de gastar en viajes. Y una seductora mujer independiente (Vera Flaminga), colega en eso de los viajes corporativos.

Más allá de mostrar con una cínicamente «simpática» dureza los crueles rostros de la crisis económica, al pasar descubre los secretos de las distintas «jerarquías de viajeros frecuentes». Ryan (Clooney) se ha pasado en su vida más tiempo en los aeropuertos que Viktor Navorski (Tom Hanks) en «La Terminal», y a diferencia de éste ha conquistando constantes ventajas y privilegios de American Airlines, la línea que eligió en forma permanente para sus traslados. Es en tiempos de recesión alguien que sin más atributos que su despiadada labor se mueve en aeropuertos, aviones y hoteles cinco estrellas que no corresponden a su real condición social. Y siempre hay un momento para que las ilusiones se derrumben, en esos casos.

Secretos de los superviajeros

«Acaso en Amor en el aire se eligió American Airlines porque fue la compañía que hace unos 30 años decidió premiar a sus viajeros frecuentes, es un modo de fidelizar a los clientes, de incentivar para que una persona elija nuestra compañía cada vez que tiene que trasladarse. Esa propuesta nuestra, una herramienta de ventas fundamental, luego fue seguida por las demás compañías aéreas», explica Héctor Perícoli, business relations manager de American Airlines.

La fidelidad a una línea aérea, que testimonia el pasajero con las millas recorridas, es reconocida por la compañía de muchas maneras con premios en: cupones para cambiar de cabina y pasar de una clase a otra, un grupo de asientos reservados, reconocimiento a bordo por la tripulación, entrada libre a los clubes de pasajeros vip, todos los servicios de esos salones (bebidas, comidas, computadoras, lugares de descanso, etc.), prioridad en las listas de espera, capacidad de transferir parte de sus millas a otros», señala Perícoli.

«Nosotros tenemos permanentemente, en todos los aviones del mundo, un sector de pasajeros frecuentes. En la Argentina tenemos más de 200 mil viajeros en esa categoría. Es que, por caso, la persona que comienza a viajar ahora, a las 40 mil millas ya tiene un pasaje gratis, y si a Miami hay 8.810 millas, ida y vuelta, con 4 viajes estarían faltando algunas, que se pueden comprar por unos 200 dólares, para tener un pasaje gratis, aunque la gente prefiere utilizar las millas para otros beneficios, como pasar de Clase Económica a Business, por ejemplo. En la Argentina es más fácil llegar a las diversas categorías que valorizan la frecuencia en los vuelos que en Estados Unidos. George Clooney en la película logra estar a punto de llegar a 10 millones de millas tras muchos años de moverse todo el tiempo por el territorio de Estados Unidos, va a lugares que le suman 1.500 millas. En la Argentina, sólo en American Airlines hay 415 pasajeros que tienen acumuladas más de 2 millones de millas», sostiene Héctor Perícoli.

Los premios

Si bien todas las compañías aéreas tienen su jerarquía de premios a pasajeros frecuentes, recurrimos a Pablo Marenssi, ejecutivo de AAdvantage, para que nos diera el modelo de los beneficios que otorgan a cada categoría de viajero de elite. Explica que tienen 3 niveles: Gold, al que se llega con 25 mil millas al año; Platinum con 50 mil, y Executive Platinum con 100 mil millas en un año. A los Gold le dan el 25% bonus en los vuelos, check-in por clase ejecutiva, asientos preferenciales bloqueados. A Platinum el 100% bonus en los vuelos: si fue a Nueva York en vez de 10.000 millas tiene 20.000, check-in por clase ejecutiva, asientos preferenciales bloqueados, prioridad para ascensos de clase en lista de espera, acceso a los clubes vip en vuelos internacionales. En Executive Platinum: el 100% bonus en los vuelos, check-in por primera clase viajando en cualquier cabina, asientos preferenciales bloqueados, ascensos de clase de cortesía en vuelos domésticos en EE.UU., ascensos de clase para usar durante su membresía Executive Platinum en vuelos internacionales, prioridad para ascensos de clase en lista de espera, acceso a clubes vip en vuelos internacionales, espacio en clase económica garantizado en todos los vuelos.

Hay empresas que tienen la categoría Concierge Key, que es otorgada a los pasajeros que dan mayor rentabilidad a la compañía, y pertenecen a una selectiva elite con múltiples beneficios exclusivos en todas las áreas.

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