20 de mayo 2011 - 00:00

Coinciden artistas con poética propia

Obra de Alicia Díaz Rinaldi (Galería Mundo Nuevo), artista que como Oscar Páez (Van Eyck), y Norma Bessouet (Fundación Alon), se consagró a la investigación y desarrollo de su propia poética.
Obra de Alicia Díaz Rinaldi (Galería Mundo Nuevo), artista que como Oscar Páez (Van Eyck), y Norma Bessouet (Fundación Alon), se consagró a la investigación y desarrollo de su propia poética.
Hay artistas que definitivamente se han marginado del arte espectáculo para consagrarse a la investigación y desarrollo de su propia poética. Según Georges Steiner «crean un contramundo tan completo, tan marcado por la huella de la mano de su artesano», su «segunda mano», que este mundo, y aquí Steiner cita a Browning, «llama, golpea y entra en nuestra alma». Es el caso de los tres artistas que comentamos en esta reseña.

Alicia Díaz Rinaldi ha realizado más de 60 exposiciones tanto en la Argentina como en el exterior y obtenido cerca de 25 premios , entre ellos, el muy consagratorio Alberto J. Trabucco (2010) otorgado por la Academia Nacional de Bellas Artes en la disciplina Grabado. Exhibe actualmente en Mundo Nuevo (Callao 1870), pinturas, grabados y objetos bajo el título «Tiempo Circular» exposición en la que ahonda los cambios importantes de su anterior muestra de 2008. Una interrelación de una geometría severa que contenía el gesto pictórico al que se lo asocia, en general, con lo intuitivo. Ambas situaciones se han vuelto más definidas, domina la geometría con un cromatismo de colores puros pero la lectura de las obras nos lleva a ese espacio donde las formas y trazos que se disgregan y fragmentan tratan de encontrar un lugar en el plano para así establecer ese diálogo entre lo racional y lo intuitivo.

También expone su serie «Migraciones», un tema candente y cruel que responde a la ola migratoria que principalmente sacude a Europa, seres desplazados huyendo de la miseria de la guerra y los que llegan -se estima que en los últimos tres meses han muerto alrededor de 1000 personas- son encarcelados o deportados. Díaz Rinaldi presenta este problema sin ningún tinte panfletario.

«Pequeña Antología», que se exhibe en Galería Van Eyck (Av. Santa Fe 834, hasta el 28 de marzo), comprende alrededor de 20 obras pertenecientes a Oscar Páez (Córdoba, 1953). Profundo investigador de civilizaciones ancestrales, este artista es poseedor de un oficio que aborda, creemos, de manera religiosa. Su obra remite a lo ritual, a lo religioso, a un lenguaje cifrado de signos sobre una superficie obsesivamente texturada a manera de palimpsestos en tonos grises y ocres, donde hay pequeños nichos en los que coloca objetos que aparentan provenir de yacimientos arqueológicos.

Cada obra se convierte en un altar ante el que se es invitado a descifrar ese lenguaje de supuestos mensajes ancestrales y también a mirarlo de manera reverencial por su carácter enigmático.Y last but not least, admirar una obra atemporal, alejada de toda complacencia efímera.

Norma Bessouet es una artista argentina que después de haber recibido el Gran Premio del Salón Nacional en 1972, residió en Florencia y en Roma. Londres, Madrid y Barcelona fueron, más adelante, las capitales donde profundizó sus estudios y aprendizaje de diversas técnicas. En Nueva York, donde reside desde 1981, estudió escultura en la Universidad de Columbia y su afán investigador la llevó a la India donde aprendió la técnica del miniaturismo.

Expone «Obras 1981-2011» en la Fundación Alon (Viamonte 1465. Piso 10). Su oficio sobresaliente es lo que la caracteriza desde la primera vez que vimos su obra en 1988, comentada desde esta columna. Hagamos un recorrido por estas misteriosas y refinadas pinturas, a veces, de tinte siniestro, como en «Las Memorias del Archivista», donde un personaje femenino levita, una pequeña niña en el fondo quizás presiente su futuro y un adolescente en primer plano descubre algún secreto de una caja. Un juego de claroscuros, un erotismo latente y un dominio del dibujo de la figura humana distinguen este cuadro.

«Las visiones de Matías» es un compendio de fragmentos de obras emblemáticas que, sin duda, Bessouet estudió en sus andanzas museísticas: drapeados, la vedutta, una figura dormida yacente, el mosaico del piso, los animales en actitud de espera, el joven vestido a la manera de los personajes de «El Conde de Orgaz». En «La Protectora», el personaje femenino también levita sobre un corredor metafísico donde algunos lobos acechan, vigilantes. Pájaros, mariposas, tratados a la manera inglesa del dibujo detallista, incursión en el paisaje, mujeres en una atmósfera de ensueño -debe destacarse el refinamiento del trazo en los tres desnudos femeninos-, un dibujo excepcional «Fragmentos para dominar el silencio».

La obra de esta singular artista está alejada del mundanal ruido, debe mirarse con la actitud de goce ante la «alta pintura» que no necesita de palabras altisonantes ni frases hechas, sólo mirarla en silencio.

Clausura el 15 de junio.

Dejá tu comentario