Su «reseña informativa», acompañando el balance de nueve meses, se ciñe a explicar lo sucedido con el período tercero y no al trayecto completo. Y es en este lapso de junio a setiembre donde apareció lo mejor de Colorín. Que sirvió para levantar la puntería con vistas al remate del ejercicio, y, lo más valioso, diluir las pérdidas finales que llevaba en primer semestre.
De tal forma, lo que hasta junio resultaba negativo por más de $ 1,6 millón se transformó-en leve utilidad rayana en los $ 500.000.
Escaso como saldo de nuevemeses de labor, pero interesante si es que despuntó una «reversión de tendencia» que pueda reafirmarse al llegar a diciembre.
En el último trayecto y a pesar de ver disminuido el volumen de despachos en un millón de litros de pinturas, las ventas casi estuvieron parejas con 2008.
Y así, pudo superar al pasado en todos los recuentos parciales, tanto utilidad bruta como operativa, hasta llegar a la neta final.
La recuperación de más de 3 puntos -del 7,1% al 10,7%-en el margen sobre ventas fueron pieza importante y auspiciosa.
En el trimestre tercero consiguió ganancia final de $ 2,1 millones, contra sólo $ 600.000 de 2008.
Al restar las pérdidas semestrales, quedó libre esa suma mencionada y que mide casi un 3% sobre patrimonio neto, en nueve meses.
Muy lentamente disminuyeron los pasivos, resultando pesado porcentual sobre el patrimonio neto y causal de erogaciones « financieras». Mucho por mejorar, pero por algún punto se empieza.


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