- ámbito
- Edición Impresa
Comentarios políticos del fin de semana
Barack Obama
Todo se explica con esta máxima, desde la orden del ex presidente de desconocer los acuerdos para la conducción de las comisiones legislativas, hasta los cruces con la Corte Suprema de Justicia, por sus críticas a Aníbal Fernández y su intervención en el conflicto judicial del gremio de aeronavegantes.
A estos problemas se suman los reclamos de las provincias ante el máximo tribunal por la coparticipación de los recursos del Estado, un caso inédito en la historia del país, señala el periodista.
La avanzada de las provincias sería la respuesta, destaca la columna, a la política del kirchnerismo, el Gobierno «que más arbitrariamente manejó los recursos federales y el que menos distribuyó en los últimos 50 años».
En este marco, el periodista afirma que la tensión entre la Corte y el Ejecutivo sólo aumentará, ya que el tribunal tiene o tendrá a cargo varias causas claves -incluida la ley de medios- para los Kirchner, quienes no están dispuestos a aceptar «que existen límites y una realidad política y adversa».
Agrega también que el actual senador peronista y ex gobernador pampeano Carlos Verna, voto de desempate en el nuevo Senado, ya habría acordado acompañar a la oposición en la reforma del Consejo de la Magistratura.
La columna cierra con el armado del triángulo Corte Suprema- Julio Cobos-Arturo Valenzuela, subsecretario de Asuntos Latinoamericanos de Washington, que protagonizó un fuerte debate con el Gobierno la semana pasada, luego de declarar que la Argentina era insegura jurídicamente. El vicepresidente hablándole al representante de Estados Unidos sobre la Corte más independiente de los últimos 20 años, escena ideal para alimentar las broncas del kirchnerismo. Una asociación que también sirve para anunciar una relación fría y distante entre los Kirchner y el Gobierno de Barack Obama.
- VAN DER KOOY, EDUARDO. Clarín. Néstor y Cristina Kirchner, esta vez, en su rol de jefes de la diplomacia. Con el poder político y económico concentrado en el matrimonio presidencial, esta semana la columna se dedica a hurgar en el manejo de la relación bilateral con Estados Unidos que estalló con la visita del enviado de la Casa Blanca para el cono sur, Arturo Valenzuela.
El representante de Barack Obama quedó desorientado con la amabilidad de Aníbal Fernández, que contrastó con las duras réplicas de todo el kirchnerismo a sus críticas por la inseguridad jurídica en el país.
«Mientras Valenzuela meneaba la inseguridad jurídica, Aníbal Fernández desconocía un fallo judicial ligado a un viejo pleito en el gremio de aeronavegantes», advierte el analista.
En enviado de Obama fue además testigo directo de la ola de piquetes que paralizaron Buenos Aires. Sufrió también el destrato de la Casa Rosada: ni Cristina de Kirchner ni el canciller, Jorge Taiana, lo recibieron, a diferencia de los presidentes de Paraguay y de Uruguay.
El informe sobre la Argentina que el funcionario deberá elevarle a Obama marcará que el vicepresidente Julio Cobos ya no pertenece al oficialismo, sino a la oposición. Agravado por el hecho de que «el Gobierno no acompañó ninguna de las posturas de Washington -como se había conversado- ni en la Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago ni en la reunión del G-20 en Londres, en pleno desarrollo de la crisis económica internacional».
El Gobierno, desde la óptica de Van der Kooy, desperdicia su última chance de reencauzar la relación bilateral con Estados Unidos.


Dejá tu comentario