Los "asuntos propios" del G-7 provocaron acalorados debates en el seno de la cumbre, según fuentes oficiales bajo anonimato, que apuntaron además al tema de los refugiados como fuente de discordia. Tusk aseguró que el mundo debe actuar y no dejar los problemas a la puerta de Europa, en una clara alusión a sus socios transatlánticos. "A causa de la geografía la mayor parte de responsabilidad recae, y continuará recayendo, en Europa", indicó a periodistas. "Pero nos gustaría que la comunidad internacional mostrara su solidaridad y reconociera que es una crisis mundial". Merkel añadió que "hay que hacer todo lo posible para evitar que la gente huya" de sus países de origen. El año pasado 1,3 millón de personas, en su gran parte sirios e iraquíes, pidieron asilo en la Unión Europea, el mayor movimiento de población de ese tipo desde la II Guerra Mundial.
Además de las primeras bilaterales, los líderes del G-7 también analizaron posibles e importantes cambios en la política internacional, como el referendo en el Reino Unido sobre la Unión Europea, o la hipotética llegada a la Casa Blanca del virtual candidato republicano, Donald Trump. Los dirigentes internacionales "siguen estas elecciones con mucha atención. Creo que se puede decir que están sorprendidos por el candidato republicano", dijo el estadounidense Barack Obama.
"Muchas de las propuestas que ha hecho demuestran o bien ignorancia respecto de los asuntos internacionales o bien una actitud arrogante", dijo en una corta pero lapidaria declaración el presidente de Estados Unidos. Las posturas del empresario estadounidense preocupan especialmente en Asia: Trump ha propuesto retirar las tropas norteamericanas de Corea del Sur y de Japón si los dos países asiáticos no aumentan su contribución para el despliegue de las fuerzasde ese país.
También ha sugerido que Tokio y Seúl se doten del armas nucleares para hacer frente a Corea del Norte. Además de debatir, los mandatarios tuvieron tiempo el jueves de acudir a un santuario shintoista, una religión nativa de Japón. Hoy irán a Hiroshima, arrasada por un bombardeo nuclear estadounidense en 1945. La presencia de Obama, primer presidente estadounidense en funciones que visita la ciudad, reforzará el carácter simbólico de esa visita. Los líderes también presenciaron una presentación de coches ecológicos, un sector en el que Japón es líder mundial.
La situación de la economía global focalizará el viernes las discusiones, aunque no se espera que se zanjen las discrepancias entre quienes proponen, como Japón, abrir las billeteras para dinamizar el crecimiento o, al contrario, como Alemania, ahorrar más para sanear las cuentas.
| Agencia Reuters |


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