16 de septiembre 2009 - 00:00

Comenzó la “delpomanía”

Del Potro durmió poco, porque a las 8 en punto estuvo en «The Early Show», de la cadena CBS. Su tour televisivo incluyó también a «The Charlie Rose Show» y, finalmente, a «The Today Show».; Dos gigantes: Del Potro y el Empire State, donde el argentino fue llevado para fotografiarse con su gran trofeo. Nueva York se rindió a sus pies y debió firmar autógrafos.
Del Potro durmió poco, porque a las 8 en punto estuvo en «The Early Show», de la cadena CBS. Su tour televisivo incluyó también a «The Charlie Rose Show» y, finalmente, a «The Today Show».; Dos gigantes: Del Potro y el Empire State, donde el argentino fue llevado para fotografiarse con su gran trofeo. Nueva York se rindió a sus pies y debió firmar autógrafos.
Nueva York - Juan Martín del Potro tocó el lunes el cielo de esta ciudad con su raqueta. A horas de ganar el US Open y como verdugo de Roger Federer, el argentino simbolizó su ascenso a la cima del tenis con una sesión de fotos en el Empire State, el edificio más alto de Nueva York.

Su paseo de la fama comenzó a tres horas de derrumbarse sobre la cancha azul del Arthur Ashe para festejar la victoria más importante de su vida, cuando cenó en un restorán de la Tercera Avenida y 49 Este. Allí, rodeado de su equipo de trabajo más algunos periodistas invitados, deglutió un bife de lomo mientras contestaba decenas de mensajes de texto de felicitación que llegaban a su teléfono. Numerosos clientes del restorán se acercaron a saludarlo, a pedirle una foto o un autógrafo o incluso a regalarle un champán.

Festejo privado

Pasada la medianoche, partió para un festejo privado, que no pudo extenderse demasiado. Es que a las 8 en punto, el nuevo campeón aparecía en la pantalla del popular programa «The Early Show», de la emisora CBS, la primera de sus tres paradas matutinas en la televisión neoyorquina.

En esa gira por la ciudad de los rascacielos, el «gigante» argentino paseó acompañado del trofeo que lleva su nombre por debajo de cinco menciones consecutivas al número uno del mundo, Federer. «¿Qué fue diferente esta vez? Hice todo perfecto. Espero seguir ganándolo como Roger», dijo Del Potro en su más correcto inglés, sentado junto a los dos conductores del programa con una calle neoyorquina de fondo. De los sets televisivos a las fotos en el último piso del Empire State. De casi 450 metros de altura, el edificio más alto de Nueva York es sin dudas el lugar perfecto para simbolizar el gran salto pegado por Del Potro, nuevo «emperador» de una Nueva York que fue testigo atónito de cómo su «hijo adoptivo» Federer perdía la corona.

Ayer, durante un acto en un negocio de Nike, y en el que ejerció de anfitrión John McEnroe, Del Potro tuvo ocasión de recibir aplausos y vítores de algunos compatriotas. Hoy llega a Buenos Aires y seguramente se irá apurado a su Tandil natal. El domingo estará en la Bombonera.

Agencias DPA, ANSA, EFE

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