Comienza Macri guerra 2009 con sindicalismo

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La vuelta de las vacaciones y de una gira por Londres -el miércoles próximo- donde buscará inversiones, espera a Mauricio Macri con una catarata de conflictos gremiales.
Por un lado, ayer los maestros ya anunciaron que comienzan a dar pelea al Gobierno porteño y amenazan arrancar el ciclo lectivo con huelgas. Por otro, los municipales (Sutecba) comenzaron a manifestar su inquietud por algunas medidas para desalojar más empleados del plantel estatal y además se sumarían los Camioneros a un estado de «alerta» atentos a la posibilidad de la reducción de los puestos de trabajo por parte de las empresas que recogen los residuos en la Capital Federal.
Para el Gobierno porteño, la atención está centrada en desactivar huelgas de maestros, que el año pasado le provocaron una crisis de tal magnitud que resultó ser el ciclo lectivo con menos días de clase. La situación se agravó con reclamo de becas estudiantiles con tomas de escuelas, lo que dejó al ministro del área, Mariano Narodowsky, como el funcionario que más conflictos piloteó en el primer año de gestión de Macri. Hace quince días renunció el viceministro de Educación porteño, Walter Bouzada Martínez, encargado de asuntos pedagógicos a quien se vinculó con el enredado manejo de la concesión y reducción de becas estudiantiles. El cargo ahora recae en Ana Ravaglia, una funcionaria relacionada con el sindicalismo del sector, secretaria general de CAMyP (Unión Argentina de Maestros y Profesores). Con ese reemplazo el Gobierno porteño cree que tendrá un año menos complicado pero, como se repite en todos los calendarios, antes del comienzo de clases los docentes, especialmente los gremios ligados al kirchnerismo como la UTE-Ctera, ya adelantaron su embestida.
Ayer advirtieron que «de no cumplir con lo prometido en años anteriores» harán peligrar el comienzo del ciclo lectivo.
Consideraron que existe una «falta de convocatoria al diálogo por parte del Gobierno de la Ciudad» y reclamaron «además de un incremento de los sueldos», que se resuelvan «problemas como infraestructura, becas y comedores».
Todo lo suman al reclamo de libre opción para elegir obra social, para lo cual Macri ya envió un proyecto de ley a la Legislatura de la Ciudad, que comenzó a ser analizado en las comisiones. La norma permitiría a los afiliados a la estatal ObSBA elegir otra prestadora, algo que no ocurrió hasta ahora por tratarse de una obra social del tipo provincial que atiende a sus pasivos. La sanción de la ley iría acompañada del fin de la intervención que, a cargo de Jorge Rey, impuso Macri el año pasado.
Sin embargo en el gremio de municipales (Sutecba), desconfían de volver a tener la conducción de la ObSBA, ya que una norma del distrito concede la presidencia a los sindicalistas aun cuando el directorio es compartido con representantes del ejecutivo y otras asociaciones gremiales. En ese sentido los dirigentes de Sutecba aseguraron que en la discusión, deberá tomarse en cuenta que hay parte del sector docente que no interpreta que «el aporte del 3% que de acuerdo con la ley 19032 es obligatorio para el personal en actividad para el sostenimiento de la prestación médica para los jubilados establecidas en la misma». Es porque hay unos 12.000 maestros que no realizan esa contribución, tema clave en la desregulación. El dirigente Patricio Datarmini, quien conducía la ObSBA hasta su intervención salió al cruce de Rey. Dijo que «los ingresos mensuales de la ObSBA rondan los $ 53.437.466» y que no es cierto que « durante su gestión se haya generado un fondo de reservas de u$s 4.000.000, sino que el mismo fue creado por las autoridades de la gestión anterior a la intervención de la ObSBA, durante marzo de 2006, cifra estimada en la actualidad en u$s 4.672.973,89».
A la vez los gremialistas aseguraron que hay «servicios sin atención por falta de pagos». El tema les traba hoy a los gremialistas la discusión sobre salarios y medidas que está tomando Macri, como el llamado a retiro voluntario para achicar la administración.

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