5 de febrero 2010 - 00:00

Comisión de dos: Boudou y M. del Pont

Mercedes Marcó del Pont ayer a su arribo al Central, en su primer día de trabajo en la entidad.
Mercedes Marcó del Pont ayer a su arribo al Central, en su primer día de trabajo en la entidad.
El Consejo Económico, hasta ahora la principal innovación, anunciado junto con la llegada de Mercedes Marcó del Pont, tendrá hasta nuevo aviso sólo dos integrantes: la titular del Banco Central y el ministro de Economía, Amado Boudou. Ambos se encontrarán una vez por semana, un día en el Palacio de Hacienda y otro en la sede de la entidad en la calle Reconquista, con la misión de analizar las principales variables macro y financieras (especialmente el dólar, los títulos públicos y las tasas de interés). Sólo habrá, eventualmente, algún funcionario invitado especialmente a comparecer ante ambos funcionarios, pero en calidad de invitado especial.

Una vez completado el encuentro ambos cruzarán hacia la Casa de Gobierno para informar a Cristina de Kirchner sobre las conclusiones del cónclave. En teoría, luego de informar a la Presidente, ésta tomará decisiones y dará instrucciones a ambos frentes; formalizando lo que se espera sea el manejo económico del Gobierno hasta el final de la gestión: Hacienda y el Central serán dos instrumentos con independencia similar, para el manejo económico de los Kirchner.

Marcó del Pont y Boudou mantuvieron ayer su primer encuentro privado en el Ministerio de Economía, luego de la llegada formal de la ex titular del Nación al BCRA. Allí resolvieron cómo funcionará el Consejo y su, por ahora, acotada integración.

Sobre este punto, ayer se resaltaba tanto en el BCRA como en Economía un dato importante: el logro de haber conseguido que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, no sea de la partida. No es un eufemismo. En las últimas horas de ayer, desde Olivos, hubo un intento de embestida para sumar al funcionario al flamante Consejo. Este reemplazará además a otro similar que funcionaba todos los lunes en la Jefatura de Gabinete y que fue fundado por la propia Presidente en julio de 2009 para enfrentar la crisis en general, y los efectos económicos de la caída electoral en particular. Este Consejo Económico y Social lo integraban los ministros de Economía, Trabajo, Producción, el titular de la ANSES y Moreno como figura invitada; todos coordinados por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, con la misión de controlar y contener a Moreno. No eran de la partida ni Martín Redrado ni el ministro de Planificación, Julio De Vido. Este consejo languideció en los últimos meses, y la creación del tándem Boudou-Marcó del Pont (enemiga pública de Moreno), terminó de sepultar esa iniciativa.

Entre los que no serán invitados al Consejo, figuran también los representantes del Congreso; pese a que la propia Marcó del Pont había propuesto en el copyrright original de la iniciativa, presentada al Congreso en 2007 cuando era diputada nacional, que de este Consejo también formen parte legisladores. Fue en este marco en el que, por ejemplo, la idea había recibido el visto bueno de diputados como el macrista Federico Pinedo.

Igualmente, este Consejo competirá con otra fuente de análisis que tiene el Gobierno: la red de funcionarios (al menos cuatro) que diariamente se ponen en contacto con Néstor Kirchner y que cada jornada le envían a Olivos sus famosos informes de tres o cuatro carillas al ex presidente. Este plantel, 100% fiel al kirchnerismo puro, lo integran secretarios y directores, plenamente enterados de lo que sucede tanto en el Palacio de Hacienda como en Economía.

Además del encuentro con Boudou, Marcó del Pont dedicó su primer día de gestión a presentarse personalmente y encabezar su primera reunión de directorio en la entidad. Luego de las declaraciones en la puerta de su domicilio, donde habló de la tranquilidad que tendrá el mercado del dólar en su gestión productivista (ver aparte), la funcionaria ingresó en el Central y conoció su nuevo despacho, desocupado por Redrado el viernes 22 de enero. A las 11.00 se enfrentó con los hombres que, por lo menos hasta setiembre, la acompañarán en su gestión: el vicepresidente Miguel Pesce, Sergio Chodos, Arnaldo Bocco, Arturo OConnel, Waldo Farías y Gabriela Ciganotto desde el equipo kirchnerista, más Zenón Biagosh y Carlos Sánchez. Ambos acompañaron a Martín Redrado durante la crisis. Sin embargo, al menos por ahora, tienen el aval de Marcó del Pont para continuar, en minoría, integrando el directorio.

La reunión circuló por cuestiones formales. Sólo hubo un parate analítico al evaluar el informe trimestral cambiario que ayer emitió el Central, y que se concentra en el último trimestre de 2009. «Es importante que se resalte que se frenó la salida de capitales», ordenó la nueva titular, dando por terminado el encuentro.

Minutos después, Marcó del Pont cambió de ambiente y enfrentó quizá su problema más importante en la primera jornada de gestión. A primera hora de la tarde de ayer, en la Mesa de Dinero del Central, la funcionaria veía cómo los mercados le daban un mal recibimiento.

Para los próximos días, Marcó del Pont pidió organizar su agenda con reuniones de presentación múltiples. Entre otros interlocutores, buscará encontrarse personalmente con los titulares de las entidades bancarias que agrupan a los capitales nacionales, Adeba (Jorge Brito) e internacionales, ABA (Mario Vicens); hasta ayer, y como representantes del mercado financiero, los más escépticos con su designación. Igualmente, y de manera urgente, tendrá que atender otra cuestión menos grata: la delegación gremial del Central, que dependen de la polémica La Bancaria del procesado Juan José Zanola, reclama un aumento salarial del 25% para este año, amenazando con paros múltiples y cruzados. Marcó del Pont tiene para esta cruzada un aliado. Ayer, Hugo Moyano, apareció como titular de la CGT a bendecir su gestión. El camionero deberá llevar ese apoyo a la práctica, y lograr una tregua con el problemático gremio de Zanola.

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