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Commodities afectados por crisis en países de la UE
Para el cultivo de soja la estimación de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires se ubica por encima de los 52 millones de toneladas, superior a la del ciclo 2008/09 en 20 millones de toneladas.
Esta circunstancia no solamente contribuyó a debilitar los índices que miden los commodities que cotizan en las principales plazas norteamericanas, sino que además generó algunas dudas en torno a las posibilidades de crecimiento futuro de los países emergentes, lo que constituiría una mala noticia para el mercado de cereales.
A esta circunstancia externa cabe añadir el potencial productivo de Sudamérica en este ciclo, que resulta sumamente alentador.
Los cultivos de soja en Brasil continúan evolucionando de modo positivo. Las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) dan cuenta de una campaña de 66 millones de toneladas, un 15% superior a la del año anterior, aunque varios analistas privados consignan algo más. Los primeros rendimientos de la campaña en este país resultan superiores a los esperados, aunque el área recolectada no resulta a esta altura muy representativa. Según la consultora Celeres, los agricultores de este país ya han comercializado el 24% de su futura cosecha hacia fines del mes anterior, comparado con el 40% del promedio de los últimos 5 años. La cifra es baja en relación con el promedio por la fuerte baja de precios del último mes y genera un elemento potencial bajista adicional, pues implica que una importante cantidad de soja aún no comercializada se podría volcar al mercado en las próximas semanas, una vez que la cosecha se comience a generalizar.
En la Argentina, los cultivos de verano prosiguen su evolución muy favorablemente. Según los últimos datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, se proyecta una campaña maicera con una producción de 19,3 millones de toneladas. Para el cultivo de soja, la estimación de la entidad se ubica por encima de los 52 millones de toneladas, superior a la del ciclo 2008/09 en 20 millones de toneladas.
En realidad, la amenaza más fuerte a la evolución positiva de los precios de los granos a esta altura proviene más del lado de la inestabilidad financiera global que de los fundamentos del mercado. Esta circunstancia no se puede soslayar, ya que ella puede tener una extensión no prevista hoy en ningún análisis, algo parecido a lo que acontecía con la crisis de las hipotecas en los Estados Unidos un año atrás. El anuncio de un paquete de ayuda a Grecia por parte de la Unión Europea mejoró el clima financiero y esta noticia contribuyó también a mejorar el ambiente en las plazas de materias primas.
En gran medida el mercado ya descuenta una importante cosecha en nuestra región y esta circunstancia se encuentra descontada en gran medida en las cotizaciones actuales.
El USDA reveló los datos correspondientes al mes de febrero en el curso de esta semana. Los datos finales acerca del resultado de la cosecha norteamericana fueron confirmados en el reporte de enero, aunque este informe resulta relevante para conocer la opinión del organismo en torno a la marcha de las cosechas en otros países.
En este sentido, el USDA estimó que la campaña maicera de nuestro país alcanzará los 17,2 millones de toneladas, 2,2 millones por encima de lo estimado el mes anterior.
En soja, el organismo volvió a confirmar una cosecha de 53 millones de toneladas, similar a la revelada en sus últimos informes mensuales. Con respecto al trigo, el USDA incrementó en un millón de toneladas la cosecha 2009/10 de nuestro país, con una nueva proyección de 9 millones de toneladas, siendo ésta la estimación más elevada de las que se vienen escuchando en el mercado.
En relación con el balance mundial de oferta y demanda, el organismo estadounidense dejó prácticamente intacto el stock final de trigo en 195,9 millones de toneladas. Los stocks finales de maíz fueron recortados en 1,6 millón de toneladas, situándose ahora en 134 millones de toneladas. Con respecto a la situación mundial del poroto de soja, el USDA neutralizó el crecimiento productivo de Brasil con un recorte en las existencias iniciales, circunstancia que le permitió mantener los stocks finales en 59,7 millones de toneladas.
Informe de Panagrícola


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