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Cómo lo vivieron (y lo sufrieron) los economistas
Orlando J. Ferreres
Se venía vislumbrando lo que iba a suceder por el precio máximo que alcanzó la tasa de interés. En ese momento decidí retirar todo el dinero. Vimos gente que lloraba y que no entendía por qué no podía sacar su dinero. Este tipo de medidas restrictivas son para ganar tiempo, pero no una solución. Brasil había devaluado un 40% y nosotros nada. Si se hubiera hecho con tasa de interés alta y devaluado a $ 1,40, la situación hubiera sido menos traumática.
Camilo Tiscornia
Nadie sabía qué iba pasar y hasta último momento se especulaba con que iba a haber una dolarización. Por suerte, a mí me agarró con muy poca plata porque me acababa de casar y tuve que sacar el dinero para la fiesta. El corralito no era algo esperado. El último día empezó a correr el rumor de que iban a trabar el acceso a los depósitos. La caída de los depósitos era violenta. Lo que nadie se imaginaba era la pesificación que se vendría después, que implicaba una violación de contratos espectacular. El sistema financiero quedó pulverizado.
Rodrigo Álvarez
Hablé con mi familia y les recomendé que sacaran sus depósitos. El ritmo de salida fue lo que me alertó de que algo así iba a pasar. Nadie podía pensar el momento pero la tendencia era evidente. Visto desde hoy, quedó claro que el modelo de tipo de cambio flexible es superador. La Argentina debería haber salido de la convertibilidad en la crisis mexicana, entre 1994 y 1995. Además se transformó en instrumento político más que económico. El estallido de la convertibilidad dejó muchas heridas, no sólo en la dinámica del sistema financiero.
Pablo Rojo
Me agarró como a la mayoría con una parte de mis ahorros en el sistema financiero. Me pesificaron los depósitos con el corralón. El 1 de diciembre se abrió un proceso, pero no se pesificaron los depósitos ni se confiscaron totalmente. Lo viví como una etapa angustiante por el descalabro que significó la indisponibilidad de los depósitos bancarios y como consecuencia el abrupto parate de la economía. Es el elemento más traumático del que recuerdo. Aprendimos que se debe prestar en la moneda que se captan los depósitos.


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