- ámbito
- Edición Impresa
Compañeros del gol
Una imagen repetida. Martín Palermo festejando un gol. El delantero ayer le marcó el noveno gol de su carrera a Huracán.
Además, la victoria sobre Huracán ratificó una vez más la contundencia de Martín Palermo (228 tantos con la camiseta de Boca) que es el goleador del equipo en el torneo con 6 conquistas y el regreso de Lucas Viatri, que se volvió a amigar con la red rival, ya que marcó después de una sequía de cinco fechas (su último grito se produjo frente a Vélez).
En el Día de la Lealtad, los compañeros del gol se hicieron presentes y se unieron en el festejo. Boca no lució, pero le alcanzó para superar a un rival plagado de problemas. Aún dependiendo demasiado de lo que pudiera generar Cristian Chávez (el jugador más claro de la cancha), el equipo de Borghi repitió errores del pasado en defensa, mostró las mismas limitaciones en la generación de juego de partidos anteriores y dependió de su dupla de ataque (Palermo-Viatri) para lastimar a su rival.
Boca ganó, pero sigue sin encontrar el rumbo futbolístico, porque sus jugadores no logran asimilar la idea que pretende transmitirle su entrenador y, por esa causa, también resulta difícil que pueda seducir a su gente. No obstante, consiguió 12 de los últimos 18 puntos disputados.
Salvo un remate de 35 metros de Gary Medel (34 minutos), que encontró una estupenda respuesta del arquero Gastón Monzón, el equipo de Borghi no gravitó ofensivamente.
Pero lo alarmante es que no lo hizo frente a un conjunto frágil en todas las líneas como Huracán, que se abusó del «achique» en defensa, se paró para jugar de contraataque y dependió demasiado de Rolando Zárate, su único delantero y jugador más claro.
Entre las fallas y las carencias notorias de ambos, el primer tiempo se dirigía hacia un triste 0 a 0, pero apareció Palermo y marcó el 1 a 0 con un golazo.
A pesar que Brindisi movió el banco haciendo ingresar a Lautaro Formica, Luciano Nieto y Mariano Martínez, el equipo no mejoró.


Dejá tu comentario