Fue un día de respirar hondo en la mayoría de los mercados, con repuntes que no dieron demasiada garantía, pero sirvieron a los efectos primarios: salvar al paciente -los índices- y detener otra jornada dura, como había sido la del martes. Las cosas quedaron así como en un diagrama en zigzag, a partir de la primera baja fuerte del viernes, un rebote precario el lunes, con fuerte recaída el martes... y otro rebote en el desarrollo de ayer, también con variables condicionales. En el exterior, los europeos con mejoras y con el tema de Irlanda por motivo principal. El Dow Jones, sin mostrar energía, más que para procurarse una meseta llevadera. En Brasil también un saldo ligeramente positivo, con el 0,7%, llegando al recinto que más sufrió en el camino sinuoso de estos días -el del Merval- pudiendo remarcar más el repunte, al menos en la nómina completa. Con todas las líderes en el equipo, se arribó a un final con un 1,33% de rebote. Quitando a Tenaris, el otro indicador fue más modesto: sólo un 0,84% de suba.
Las alzas duplicaron a las plazas en baja, con un mínimo del día en 3.125 puntos, máximo que pudo alcanzar los 3.197, cerrando en 3.164.
Se apeló a las dos columnas del ponderado, Galicia y Tenaris, para otorgar consistencia al indicador testigo. Un logro en cuanto a detener la sangría, pero realizado con solamente $ 70 millones de efectivo. En tal caso, sin ir el volumen en dirección de los precios, sino bajando con caudal, el martes, trepando con mucho menos en la víspera. Mercado que tiene razones para estar descompaginado, después de las durísimas ruedas bajistas. Al que le quedan dos fechas para afirmar el rebote, o diluirse. La Bolsa, en un suspiro.
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