5 de marzo 2012 - 00:00

Comunas: fuertes subas en impuestos

Jorge Macri
Jorge Macri
Buenos Aires - La necesidad de obtener mayor financiamiento no sólo alcanza a los gobernadores. Por caso, desde diciembre pasado, la mayoría de los municipios del conurbano bonaerense se fue sumando al ajuste de hasta el 300 por ciento dispuesto en el ABL porteño y que derivó en una polémica en la Legislatura. De esta manera, las boletas comenzaron a llegar este año con alzas que oscilan el 25 por ciento afectando a casi 5,5 millones de habitantes, y que se suman a los aumentos que rigen desde el 1 de enero en los impuestos provinciales.

Sucede que, en el caso de la provincia, y a diferencia de la Ciudad de Buenos Aires, los vecinos reciben dos boletas: una por el fuerte incremento del impuesto inmobiliario de parte del Gobierno provincial, y otra de cada municipio por el servicio de alumbrado, barrido y limpieza.

Los incrementos fueron autorizados por el Concejo Deliberante de cada partido, y en casi todos ya se aplican, porque es necesario acompañar, sostienen los jefes comunales, el aumento de costos de los insumos provocado por la inflación, y la suba del impuesto inmobiliario que dispuso la provincia.

Uno de los ejemplos emblemáticos es el de Vicente López, donde el recientemente electo jefe comunal, Jorge Macri, aplicó aumentos que oscilan el 25 por ciento en la tasa de ABL.

Quejas

El aumento fue denunciado por el peronismo kirchnerista del distrito: «Cuando se acaba el marketing amarillo aparece el verdadero proyecto conservador y antipopular del PRO», afirmaron los máximos referentes Leo Rial y Lorenzo Beccaría.

El ABL tiene para las municipalidades un peso mayor que en la Ciudad, porque son menos los tributos que pueden cobrar (Patentes, por ejemplo, es un impuesto provincial).

Pero agrupaciones de vecinos denuncian que los aumentos buscan financiar el estado de campaña política permanente con el que los municipios se ven obligados a acompañar las movidas de los gobiernos provincial y el nacional.

A esta problemática se suma el aumento de los costos en los municipios, en especial por sueldos y recolección de residuos.

El distrito con el mayor aumento es Quilmes, debido a que allí se modificó la forma de cobrar la tasa. Hasta el año pasado, las propiedades pagaban una suma fija de acuerdo con los metros que tuvieran de frente, pero a partir de ahora abonarán de acuerdo con su valuación fiscal.

Según explicaron funcionarios cercanos al intendente Francisco Gutiérrez, la suba promedio será del «20% al 25%», aunque hubo vecinos que denunciaron incrementos de hasta el 300%.

Ajuste

En Lomas de Zamora se aprobó una suba muy baja: sólo ajustaron una parte menor del ABL que se destina a la compra y arreglo de patrulleros. En otros casos se prefirió aumentar la tasa de Seguridad e Higiene, que se les cobra a los comercios e industrias.

En Ituzaingó: aumentaron el 23%, en dos cuotas, a pagar en marzo y en abril. Además, pasará de $ 6 a $ 8 por mes la tasa para los patrulleros.

En Avellaneda, el ABL

aumentó un 20%. Hace seis meses había subido otro

20% la tasa de Seguridad e Higiene.

La Matanza, el distrito más poblado del conurbano (tiene más habitantes que cualquier provincia argentina menos Santa Fe), aplicó subas de entre el 8% y el 15% según la zona.

En San Fernando, el municipio aplicó una suba del 10%, pero también creó una nueva tasa para equipamiento de seguridad.

En Vicente López, los ajustes llegan hasta el 25 por ciento en algunas zonas de mayor poder adquisitivo, denunció el peronismo kirchnerista del distrito.

En San Isidro, en tanto, los concejales autorizaron un aumento del 15% para el ABL y las demás tasas. Pero le dieron al intendente Gustavo Posse la posibilidad de aplicarlo cuando quisiera. Ahora subió un 5% y el resto se usaría más adelante.

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