Con Caballé termina una era de gloria

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El mundo de la ópera lloró el sábado la muerte de Montserrat Caballé, la soprano española más famosa de la segunda mitad del siglo pasado. Caballé falleció a los 85 años en un hospital de Barcelona donde se encontraba internada desde septiembre. En los últimos años había sido sometida a intervenciones quirúrgicas que la mantuvieron alejada de los escenarios.

Nacida en Barcelona en 1933, Montserrat Caballé, quien fue comparada con María Callas y Renata Tebaldi, interpretó a lo largo de sus más de 50 años de carrera centenares de óperas y conciertos en los principales teatros del mundo, la Scala de Milán, el Covent Garden de Londres, las óperas de París y Viena y el Colón de Buenos Aires, entre otros. En el Colón, teatro que no frecuentó demasiado, debutó como la Liù de Turandot junto a Birgit Nilsson en 1965; al año siguiente hizo el protagónico de "Manon Lescaut" de Giacomo Puccini, y sólo regresó 20 años más tarde, en 1986, para ofrecer dos recitales extraordinarios.

En sus cerca de 4.000 actuaciones compartió escenario con voces como Luciano Pavarotti, Alfredo Kraus, José Carreras y Plácido Domingo, así como con su esposo, Bernabé Martí. En los 60 y 70, fue protagonista junto con algunos de los citados, y Sherril Milnes como barítono, de gran parte de la "nueva generación" de grabaciones discográficas de las óperas canónicas, que sucedieron en el interés de los discófilos a las de los 50 con Tebaldi y Callas.

Caballé debutó en el Liceu de Barcelona en 1962 con "Arabella", de Richard Strauss. La fama internacional le llegó tres años después con "Lucrezia Borgia", de Donizzetti, en el Carnegie Hall de Nueva York. Formaron parte del repertorio de su carrera "Cos fan tutte", de Mozart, "Norma" e "I puritani", de Bellini, así como los grandes títulos del repertorio verdiano y pucciniano. Su registro de "La Traviata", con Carlo Bergonzi, Sherrill Milnes y Georges Prêtre como director (grabada en 1967) es una de las versiones de referencia de su carrera. Su última aparición fue en 2014, en el Festival de música de Cambrils, donde actuó junto a su hija, también cantante, Montserrat Martí. Cantó ante Ronald Reagan en la Casa Blanca en 1985, y su dúo con Freddy Mercury cantando "Barcelona" en los Juegos Olímpicos de 1992 dio la vuelta al mundo. En 2012 sufrió un ictus y se rompió un húmero cuando se encontraba en Rusia para un actuación. El capítulo más oscuro de su carrera se produjo hace cuatro años, cuando fue imputada por haber defraudado al erario público español más de medio millón de euros, que ingresó en un banco de Andorra para eludir su pago en España. Tras abonar la cifra defraudada, Caballé, que por motivos de salud eludió acudir al juzgado, pagó el 50% de la multa y evitó ir a la cárcel.

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