Con el “llanero solitario”

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Buscando, sin poder encontrar una cornisa de donde asir a los debilitados índices de los mercados bursátiles, la semana se perfilaba como la anterior. Entonces, desde el medio de la llanura americana no apareció el «séptimo de caballería», alejando a los indios vendedores. Pero sí se apersonó Ben Bernanke y, jugando de «llanero solitario», predijo que la inflación surgida en su economía sería «solamente pasajera». Pronóstico que corroborará la realidad siguiente, pero a efectos inmediatos produjo el «stop» en las caídas y permitió que el Dow Jones rebotara con un 0,65%, y los europeos se anotaran en la mejora. Y el Bovespa quedará a contramano nuevamente; si el martes subió solo, ayer decreció en soledad: el 1,10%. De todo esto, pudo también refrescar su estructura el conjunto argentino, tanto como para dar el 0,7% de incremento en el Merval mayor, con casi el 1% en la nómina de las de sede local. Con mínimo del día que nunca perforó el cierre anterior. Quedó con su altura en los 3.395 de punto mayor, para finalizar en 3.388 unidades. Las diferencias: menos contundentes, con 33 papeles con alzas, contra otros 30 en descenso, en tanto el ritmo de negocios pudo aumentar levemente, en lo que siguió resultando una marcha sumamente cautelosa. No se pasó de los $ 39 millones de efectivo, como para dar marco suficiente a un desarrollo donde se pudo «copiar» el mejor paso del exterior, sumándose a la caravana salvada por el «llanero». Cuando no hay excusas a la vista, sale la Reserva Federal; acaso saldrá Obama. Todo en color «circense». La Bolsa, trapecista.

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