- ámbito
- Edición Impresa
Con escándalo, la OEA aprobó una condena severa a Venezuela
Bolivia, que ostenta la presidencia, había suspendido la sesión, pero el resto de los países la ignoraron. Duros cruces con Susana Malcorra.
El embajador de Bolivia, Diego Pary, lamentó que "un país amigo" asuma "de manera golpista" e "ilegal" la presidencia del Consejo" y dijo que "no acepta de ninguna manera" que esa facultad le sea "usurpada". Luego, abandonó la sala visiblemente enojado.
Quien sí se quedó en la sala fue el embajador venezolano, Samuel Moncada, que consideró "una grosería" que la canciller argentina, Susana Malcorra, "esté hablando sobre Venezuela sin nuestro permiso" y consideró la sesión "un golpe de Estado".
Los embajadores de Venezuela y Bolivia, y después el de Nicaragua, interrumpieron así la intervención de la diplomática argentina.
Malcorra denunció la "ausencia de una real separación de poderes en Venezuela" y pidió al Gobierno de Nicolás Maduro que cumpla "el cronograma electoral" y "libere a los presos políticos".
"De nuevo OEA convertida en Ministerio de Colonias. Se produce un golpe institucional al impedir el ejercicio de la presidencia de Bolivia", escribió el presidente boliviano Evo Morales en Twitter.
El asesor jurídico de la OEA, Jean Michel Arrighi, explicó ayer que la sesión pudo comenzar porque hubo quórum (un tercio de los 35 Estados miembros, es decir, al menos 12) y que al no estar el presidente (Bolivia) ni el vicepresidente (Haití), le corresponde presidirla al embajador con más antigüedad, en este caso el hondureño.
La oposición venezolana viene exigiendo a los países miembros de la OEA la aplicación de la Carta Democrática Interamericana.
La herramienta, creada por consenso en 2001, fija mecanismos graduales para intervenir en un Estado miembro, en caso de "una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático". En caso extremo podrían terminar con la suspensión del país de la OEA.
| Agencias AFP, EFE y DPA |


Dejá tu comentario