17 de enero 2011 - 00:00

Con escasas lluvias, comienza tiempo de definición en soja

La segunda semana de este mes estuvo marcada por precipitaciones escasas que ya perjudican a la soja y al maíz.
La segunda semana de este mes estuvo marcada por precipitaciones escasas que ya perjudican a la soja y al maíz.
La condición de la soja en la zona núcleo es muy variable. Hay margen para una recuperación, pero empieza a cobrar alta importancia el agua que dejen las próximas lluvias a partir de esta semana, sostuvo en su último informe la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Y agregó: «En maíz, la falta de este vital elemento pega con crudeza en los rindes que se esperan en el norte de Buenos Aires, donde algunos lotes están siendo destinados a consumo animal».

La segunda semana de este mes estuvo marcada por precipitaciones escasas. Las lluvias fueron muy débiles y las más importantes se registraron sobre el norte de la provincia de Buenos Aires y el sur de Santa Fe, siendo inferiores a los 25 milímetros. En el resto de la región productiva, las precipitaciones fueron inferiores a los 5 milímetros. Al igual que las últimas semanas, los elevados registros de temperatura provocaron una importante evapotranspiración que no fue compensada por las precipitaciones, agregó la Guía Estratégica para el Agro (GEA) que elabora la entidad rosarina.

El balance entre las lluvias recibidas y la evapotranspiración muestra un nuevo retroceso en las reservas de humedad en el suelo. Para el cultivo de maíz, las condiciones de sequía o reservas escasas ya ocupan el 50% de la región productiva, concentrada especialmente en la franja del este.

En el modelo utilizado en GEA para calcular las lluvias necesarias para este cultivo en los próximos 15 días el nivel de acumulados que serían necesarios está entre 120 y 160 milímetros. Esta situación tiene que ver con la anomalía climática del mes de diciembre. Tomando a este mes y los primeros 10 días de enero de 2011 en comparación con el mismo período del ciclo pasado se observa que las horas con temperaturas acumuladas por encima de los 30 °C alcanzaron a cuadruplicarse. Por el contrario, las lluvias acumuladas se redujeron a la tercera parte contrastando con los acumulados del ciclo pasado. A pesar de esto, los daños en los cultivos podrían haber sido muy críticos de no haber sido por las muy buenas condiciones del inicio del cultivo y el manejo que se realizó de ellos.

En el maíz la falta de agua durante el período crítico ha marcado los volúmenes de producción de la franja este de GEA, y ha mostrado los efectos más severos en área de Buenos Aires, donde las pérdidas ya se cuentan como irreversibles, sostuvo la BCR. En el caso de Pergamino los agrónomos comentan que «en esta semana hubo un cambio negativo en el estado de los cuadros de maíz. Había lotes muy maltrechos, pero muchos otros venían aguantando, aunque después de 15 días sin lluvias el efecto de desecamiento ha avanzado severamente. Los daños empiezan a ser irreversibles y las perspectivas apenas superan los 60 quintales por hectárea en muchos casos», dijo la entidad.

Respecto de la oleaginosa, la falta de agua la dejó corta de entrenudos.

La soja viene soportando las condiciones adversas en buen estado, pero empieza a mostrar signos de estrés importantes en las zonas del este. En los peores casos, a pesar del avance de los estados reproductivos no se logró todavía cerrar el entresurco.

«También en las zonas más afectadas es un problema importante la presencia de arañuelas, mientras que la mancha ojo de rana empieza a tener más presencia. En algunas áreas se están haciendo controles por la incidencia que se observa por septoria», finalizó la BCR.

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